El Baskonia se enfrentó al Maccabi en su último partido de Euroliga, celebrado a puerta cerrada en el Buesa Arena de Vitoria-Gasteiz. Desde el inicio del encuentro, el equipo vitoriano mostró grandes debilidades en defensa, lo que permitió al Maccabi tomar una ventaja considerable. El primer cuarto finalizó con un marcador de 28-36, dominado por los ataques de ambos equipos y una defensa prácticamente inexistente.
A pesar de la efectividad en los triples, el equipo de Galbiati no logró contener las ofensivas del rival. En el minuto 14 del partido, el marcador reflejaba un 34-45, y el Baskonia cometió tres pérdidas de balón consecutivas al intentar acelerar demasiado el juego. Esto amplió la ventaja del Maccabi, que se mostró especialmente acertado en los lanzamientos exteriores.
Baskonia jugará a puerta cerrada por segunda vez esta temporada.
El partido se jugó sin público, una decisión tomada por la Ertzaintza y el club para los encuentros contra equipos israelíes. Esto generó un ambiente de silencio en la cancha, donde solo se escuchaban los sonidos de las zapatillas y el balón. El Maccabi llegó a Vitoria bajo estrictas medidas de seguridad, con una fuerte presencia policial alrededor de su hotel y del Buesa Arena.
El Baskonia afrontó el encuentro con importantes bajas, incluyendo a Kobi Simmons, Howard, Kurucs, Sedekerskis y Diop. Por su parte, el Maccabi se jugaba sus opciones de clasificarse para el Play-In de la Euroliga, lo que añadió una motivación extra. Ambos equipos se han enfrentado 41 veces en la Euroliga, con 20 victorias para el Baskonia y 21 para el Maccabi.




