Armentia se llena de tradición y fiesta en el día grande de San Prudencio

Miles de personas celebran la jornada festiva de Álava, marcada por mensajes sociales y reconocimientos institucionales.

Imagen genérica de la romería de Armentia, con gente y puestos.
IA

Imagen genérica de la romería de Armentia, con gente y puestos.

Miles de personas se han congregado en Armentia para celebrar el día de San Prudencio, la festividad principal de Álava, que combina tradición, gastronomía y un ambiente institucional.

Álava ha vivido su día grande este 28 de abril con la celebración de San Prudencio. Miles de personas se han reunido en las campas de Armentia, epicentro de una jornada que fusiona la tradición religiosa, el ambiente popular, la gastronomía, la música y los encuentros familiares.
Desde primera hora, Vitoria-Gasteiz inició la celebración con el tradicional zortziko en la Plaza de la Provincia, frente a la Diputación Foral de Álava. Posteriormente, el foco se trasladó a Armentia, donde la basílica románica y sus campas se convirtieron nuevamente en punto de encuentro para generaciones de alaveses.

"Que los cristianos sean sembradores de paz en un mundo agitado, dejando las trincheras y sin convertir al diferente en enemigo."

Obispo de Vitoria-Gasteiz
La jornada también estuvo marcada por la misa pontifical presidida por el Obispo de Vitoria-Gasteiz, quien lanzó un mensaje de fuerte contenido social. En su homilía, advirtió sobre la polarización social y política, defendiendo una migración “ordenada y compasiva” y una sociedad alavesa capaz de acoger e integrar.
En las campas, la fiesta continuó con la presencia habitual de rosquillas, talos, sidra, txakoli, morcillas, tortillas, perretxikos y bocadillos. Muchos asistentes repetían la tradición, mientras que otros descubrían la festividad por primera vez, sorprendidos por el ambiente.
San Prudencio sigue siendo una fiesta profundamente familiar, transmitida de generación en generación. El dispositivo de Cruz Roja también estuvo presente en Armentia para atender cualquier incidencia, y la Diputación Foral de Álava entregó la Medalla de Álava a un médico, reconociendo su trayectoria profesional y su innovación científica.

"Es una fiesta muy nuestra, un reencuentro donde el territorio celebra su identidad y su pertenencia a una comunidad."

Diputado General de Álava
El Diputado General de Álava destacó que San Prudencio es “una fiesta muy nuestra”, un día de reencuentro donde el territorio celebra su identidad. La lluvia, una vez más, formó parte del guion, aunque los rayos de sol al mediodía disiparon la preocupación. San Prudencio es más que una fiesta religiosa o una romería; es uno de los grandes rituales colectivos de Álava, un día de memoria, encuentro, identidad, tradición y convivencia.