El Ayuntamiento de Vitoria-Gasteiz ha decidido no implantar el Área de Prioridad Residencial (APR), prevista para el próximo 15 de septiembre. Esta decisión se basa en un informe del Servicio de Tráfico que concluye que, en las circunstancias actuales, la medida no es necesaria para alcanzar los objetivos ambientales y de tránsito, y generaría una complejidad técnica, administrativa y social no compensada por beneficios adicionales. Por ello, el Departamento de Espacio Público y Barrios iniciará el procedimiento para revisar la Ordenanza de la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) y suprimir la regulación del APR.
La concejala de Espacio Público y Barrios, Beatriz Artolazabal, explicó que la decisión responde a un análisis de los últimos meses. "La implantación del APR siempre nos planteó dudas. Entendíamos que añadir una nueva regulación sobre un ámbito donde la ZBE apenas llevaba un año funcionando podía generar una complejidad importante y, por eso, antes de tomar una decisión, hemos querido escuchar a las partes y apoyarnos en un análisis técnico riguroso."
En este proceso, el Ayuntamiento mantuvo reuniones tanto con EH Bildu, grupo que propuso la incorporación del APR durante la tramitación de la Ordenanza, como con los principales colectivos afectados, incluyendo representantes del comercio, la hostelería, asociaciones empresariales y gremios profesionales. Las aportaciones recibidas, junto con las dudas de los servicios técnicos municipales, llevaron al Departamento a solicitar un informe específico sobre la conveniencia de la medida.
El informe analiza la implantación del APR desde perspectivas técnica, operativa, social, económica y jurídica. Advierte que el APR regularía el mismo espacio que la ZBE, obligando a convivir con dos regímenes distintos de acceso, autorizaciones y procedimientos. Esta duplicidad aumentaría la carga administrativa y dificultaría la comprensión ciudadana del sistema.
El informe también señala la complejidad de adaptar los sistemas de control y gestión de la ZBE para incorporar un segundo régimen de acceso, multiplicando casuísticas, autorizaciones y la atención ciudadana. La experiencia del primer año de la ZBE demuestra el esfuerzo informativo ya requerido por los ciudadanos para entender el sistema actual.
Uno de los puntos clave del informe es el análisis de la eficacia real de la medida. Los técnicos consideran que el APR aportaría una mejora muy limitada para los residentes, ya que el tráfico de paso se ha reducido significativamente tras las actuaciones en Los Herrán, Portal del Rey y Nueva Fuera, y la propia implantación de la ZBE.
El documento recoge también las aportaciones de comerciantes, hosteleros y asociaciones empresariales, que alertan de que el APR dificultaría la actividad económica, el abastecimiento, la prestación de servicios y el acceso de clientes, además de incrementar las cargas administrativas para empresas y autónomos.
Finalmente, el informe analiza la medida bajo los principios de buena regulación, concluyendo que la implantación del APR no supera los criterios de necesidad, eficacia y proporcionalidad en este momento, al no acreditarse beneficios suficientes que justifiquen las nuevas restricciones y los costes administrativos.
Como consecuencia, el Departamento de Espacio Público y Barrios iniciará el procedimiento para revisar la Ordenanza de la ZBE, con el objetivo de adecuar su contenido a la realidad actual y al informe técnico.
"No creemos en la sobrerregulación. Cada nueva restricción debe estar plenamente justificada y aportar un beneficio real para la ciudadanía. Cuando los objetivos ya se están alcanzando, lo responsable es mantener una regulación proporcionada, eficaz y fácil de entender. La experiencia nos demuestra que la ZBE está cumpliendo sus objetivos y es el momento de adaptar la Ordenanza a esa realidad", concluyó la concejala.




