Esta nueva normativa posibilitará que cerca de un millar de locales puedan transformarse en futuras viviendas o vivienda-taller en la ciudad. La alcaldesa, Maider Etxebarria, ha destacado que este pacto refuerza la función social de la vivienda e impulsa la regeneración urbana, fijando criterios para evitar la especulación y facilitando alternativas habitacionales que reduzcan desplazamientos.
Óscar Fernández, concejal de Elkarrekin, ha valorado positivamente la receptividad del Gobierno para incorporar garantías fundamentales que ayuden a responder al problema de acceso a la vivienda. Elkarrekin ha defendido que la conversión de locales vacíos debe ir acompañada de la ampliación del parque de alquiler protegido y asequible.
Las aportaciones clave de Elkarrekin incluyen la modificación de tres artículos y la adición de un nuevo punto. Se establece que, cuando la transformación sea promovida por el Ayuntamiento u otras administraciones, el destino prioritario de las nuevas viviendas será el alquiler protegido y/o para jóvenes. Además, podrán incorporarse al programa Bizigune para garantizar su uso como vivienda asequible.
Se prohíbe expresamente el uso de estas nuevas viviendas como segunda residencia, para uso turístico o cualquier otro fin distinto al de domicilio habitual. "Las viviendas deben tener un uso social en esta situación de emergencia habitacional", remarcó Fernández, quien recordó que la prohibición para uso turístico ya estaba vigente y ahora se amplía de forma definitiva.
El documento final y la aprobación del dictamen se abordarán en la comisión de Modelo de ciudad el próximo lunes 19, donde se votarán las enmiendas presentadas.




