El plan, que hasta ahora incluía 29 edificios municipales y de otras entidades, refuerza su objetivo de proteger la salud de la ciudadanía mediante una respuesta rápida, eficaz y coordinada frente a episodios de altas temperaturas, como los vividos la semana pasada con máximas de 30 grados.
La alcaldesa, Maider Etxebarria, detalló que el documento actualizado incorpora mejoras y nuevas actuaciones preventivas para ofrecer una respuesta más rápida, eficaz y coordinada desde los distintos servicios municipales, así como reducir el impacto de las olas de calor en la salud de las personas.
La actualización también refuerza las acciones preventivas en fase de prealerta, incluyendo la revisión de fuentes públicas y la comprobación del funcionamiento de los sistemas de climatización de los autobuses urbanos. El Plan de Calor se creó en 2024 y forma parte del Plan de Emergencia Municipal.
El plan estará vigente del 1 de junio al 30 de septiembre, si bien podrá ejecutarse fuera de ese periodo si es necesario. Incluye también recomendaciones específicas dirigidas a la ciudadanía, personal municipal, asociaciones y entidades.




