Gasteiz se posiciona así como el primer centro industrial de la marca para la fabricación de este modelo, el primero desarrollado sobre la nueva arquitectura eléctrica VAN.EA.
La compañía ha invertido más de 1.000 millones de euros en transformar la planta alavesa para adaptarla a la próxima generación de furgonetas y monovolúmenes eléctricos, con una capacidad proyectada de hasta 150.000 unidades anuales.
El VLE es un vehículo eléctrico de gran tamaño, concebido para transporte familiar, profesional y de alta gama. Contará con versiones de siete y ocho plazas, una autonomía de más de 700 kilómetros, tecnología de 800 voltios y carga rápida.
La producción arrancará con las versiones VLE 300 y VLE 400 4MATIC, y se espera la llegada de nuevas variantes en los próximos años, incluyendo una versión más accesible y otra de mayor lujo bajo la denominación VLS.
El nuevo modelo coexistirá en Vitoria con la Vito, la Clase V y la eVito, gracias a una fabricación flexible que permitirá producir diferentes modelos y motorizaciones en la misma línea según la demanda.
El inicio de la producción también impactará en la plantilla de unos 5.000 trabajadores, que prevé reforzar su actividad con personal temporal y activar un tercer turno a partir del 13 de julio.
El proyecto ha recibido 157 millones de euros en ayudas públicas para la transformación hacia el vehículo eléctrico.




