En Vitoria-Gasteiz, al caer la noche, las ruedas empiezan a girar. La asociación Gaubela, fundada en 2005, ha construido una comunidad a través del patinaje, donde se combinan el aprendizaje y el ocio. "Somos un grupo de gente que comparte las ganas de patinar y también los conocimientos. Tratamos de dar calor como una familia y de aportar lo mejor de nosotros mismos a través de los patines", explica Aurelio Aguirre, uno de los fundadores.
Lo que comenzó como un pequeño grupo de una docena de amigos ha crecido con el tiempo. Hoy, Gaubela tiene un marcado carácter social y lúdico, y no es una competición, sino una forma de liberarse de las tensiones diarias. "Es una manera de terminar el día sin pensar demasiado, de una forma en la que te liberas de todas las tensiones del día a día", comenta Miriam, secretaria de la asociación.
La asociación ha organizado sus actividades en diversos puntos de la ciudad a lo largo de los años, como Luis Dorao, Federico Baraibar, Sansomendi y Olaranbe. Los lunes, ofrecen sesiones de aprendizaje y perfeccionamiento en Luis Dorao; los miércoles, práctica libre en Federico Baraibar; y los jueves, la conocida ruta nocturna que parte desde la Plaza Nueva y recorre las calles de la ciudad.
Gaubela también organiza rutas mensuales como la 2V o la Ruta Calamar, y participa a lo largo del año en eventos tradicionales como Carnaval, Korrika, Halloween o la San Silvestre. Además, viajan juntos en grupo, habiendo conocido ciudades como Barcelona, Madrid y París.
De las 12 personas iniciales, Gaubela llegó a superar el millar de socios en su historia. Hoy son alrededor de 65, pero con la misma energía de siempre. "Al final, Gaubela nunca ha ido de números. Va de esa sensación de deslizarte por Vitoria-Gasteiz de noche, con el asfalto como pista y la ciudad como compañera", afirman.




