Del Alavés al Chicago Fire: el fisioterapeuta que comparte café con Messi y leyendas del fútbol

Andrés Calleja, el fisioterapeuta vitoriano que dio el salto del Alavés al Chicago Fire FC, relata su trayectoria y sus experiencias con las estrellas del fútbol.

Imagen del campo de fútbol al atardecer.
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Imagen del campo de fútbol al atardecer.

Andrés Calleja, fisioterapeuta vitoriano que trabajó en el Alavés, ahora ejerce en el Chicago Fire FC, compartiendo rutinas con estrellas como Messi, Busquets y Jordi Alba.

Andrés Calleja, un fisioterapeuta de 29 años originario de Vitoria-Gasteiz, forma parte del cuerpo médico del Chicago Fire FC en la Major League Soccer (MLS). Tras sus inicios en el Deportivo Alavés, una oportunidad le llevó a Estados Unidos, donde ahora diagnostica lesiones y comparte instalaciones con figuras de la talla de Lionel Messi, Sergio Busquets y Jordi Alba.
A pesar de la cercanía con las grandes estrellas del fútbol, Calleja confiesa que lo que más extraña es la sencillez de una terraza en Vitoria, un pintxo de tortilla y quedar con amigos para tomar un café. Su labor en el Chicago Fire va más allá de los masajes; es responsable de ecografías, siendo una de las primeras personas en evaluar una lesión, un perfil híbrido muy valorado en la MLS, donde las funciones médicas y de fisioterapia suelen estar más separadas.
Su sueño profesional comenzó en Vitoria, donde siempre ha estado muy ligado a su familia y al Alavés. Aunque la pandemia alteró sus planes de estudiar un máster en EE.UU., la experiencia le abrió puertas. Tras un paso por una clínica en Vitoria y una etapa en Croacia, recibió la llamada del Chicago Fire.
El fútbol en la MLS presenta una filosofía distinta, marcada por un gran 'halo de espectáculo'. La ausencia de descensos y el modelo de franquicias privadas reducen la presión habitual en Europa. Calleja destaca la rapidez con la que se ejecutan grandes proyectos e instalaciones, algo que contrasta con la realidad europea. Sin embargo, la cultura social de quedar para un café o tapear es algo que echa de menos, señalando la diferencia con la forma de relacionarse en España.
Aunque disfruta de la vida en la multicultural Chicago junto a su mujer, Calleja calcula que aún pasará dos o tres años allí. La distancia con su familia y amigos se hace cada vez más palpable. Su gran sueño pendiente es formar parte de una selección nacional y vivir un Mundial o una Eurocopa desde dentro, una meta que persigue tras su experiencia en la élite del fútbol estadounidense.