La empresa pública ha comunicado por escrito que analiza mensualmente los datos recibidos a través de las quejas presentadas en la Oficina de Información del Tranvía, los avisos enviados desde la aplicación móvil y los informes elaborados por el personal de la compañía. Basándose en esta información, la empresa asegura ser "consciente del aumento de actos incívicos".
Entre las conductas detectadas, se mencionan especialmente el uso de ciertas opciones de los teléfonos móviles que generan molestias al resto del pasaje y las actitudes de falta de respeto hacia el personal del tranvía. Para abordar esta situación, Euskotren está preparando una campaña comunicativa tanto en el tranvía como en el ferrocarril, con el objetivo de reducir este tipo de comportamientos.
“"Somos conscientes del aumento de actos incívicos y estamos tomando medidas para reducirlos."
La compañía también recordará la posibilidad de denunciar conductas incívicas en el momento a través de la aplicación. Según Euskotren, esta vía permite activar la capacidad de reacción disponible para tratar de evitar o corregir esas situaciones. Además, el tranvía cuenta con mensajes de audio grabados que el conductor o la conductora puede emitir cuando se produce un hecho reprobable dentro de la unidad.
La respuesta de Euskotren también incluye una reorganización de la asignación de personal de seguridad y de personal propio dentro y fuera de las unidades. La compañía afirma que está realizando dispositivos especiales con la Ertzaintza y la Policía Municipal en lugares y horarios considerados conflictivos. Euskotren espera que estas medidas tengan efectos positivos "en un plazo de tiempo razonable".




