La playa de Itzurun en Zumaia, reconocida como una de las más bellas del País Vasco, se encuentra estos días desprovista de uno de sus elementos más característicos: la arena. La acción de las mareas ha dejado al descubierto miles de rocas y piedras en el litoral, una circunstancia que, a las puertas de la temporada estival, ha generado preocupación entre numerosos visitantes.
En abril, al inicio de la primavera, las mareas vivas dejaron al descubierto miles de rocas y piedras en la playa de Itzurun. Desde entonces, el mar no ha devuelto suficiente arena para cubrir el arenal. En pleno bochorno, pasear por la orilla con la marea baja se ha convertido en un desafío, obligando a esquivar constantemente las piedras. La abundancia de rocas, algunas de gran tamaño, ocupa casi toda la playa principal, dejando reducidas zonas de arena en la parte trasera y los laterales.
“"Esto no es normal, no he visto algo así en 60 años."
Una de las vías de escape que algunos bañistas han encontrado en estos días de calor, antes del inicio oficial de la temporada, es desplazarse hacia la zona de la playa más cercana a los acantilados del flysch, cerca de la ermita de San Telmo. Este entorno parece no haber sido tan afectado por las mareas vivas, aunque el espacio es más reducido y su parte trasera siempre ha estado compuesta por grandes rocas.
Aunque la temporada de playas en Itzurun arranca oficialmente el próximo 13 de junio, este año la playa, conocida por su aparición en Juego de Tronos, parece que será más Rocadragón que nunca.




