El portero Unai Marrero se ha ganado un lugar en la historia de la Real gracias a sus paradas en la tanda de penaltis en el estadio de La Cartuja de Sevilla, y ha compartido su experiencia. El jugador de Azpeitia ha destacado su protagonismo en el torneo y el apoyo de la afición, además de reflexionar sobre su carrera y sus objetivos futuros.
Tras la final, Marrero se ha mostrado contento por haber hecho feliz a la gente: "Hemos hecho algo grandioso. En este último mes nos hemos dado cuenta de cómo vive la gente la hazaña que hemos logrado". El portero ha señalado que se queda con el trabajo realizado durante todo el campeonato y especialmente con las paradas de la final, aunque reconoce que siempre hay margen de mejora.
Ha admitido que el momento más especial de la Copa fue la propia final, pero también el partido de octavos de final contra Osasuna, que llegó a la prórroga y los penaltis. También ha recordado el inmenso apoyo de la afición recibido en esos momentos, que le emocionó.
Marrero está muy agradecido por el calor y el cariño que le brinda la afición. "Siento que los aficionados de la Real me dan un apoyo tremendo", ha dicho. En la final, contra el Atlético de Madrid, a pesar de ir por delante en el marcador, vieron cómo el rival apretaba, pero una charla entre jugadores y el empuje de la gente les hizo creer que era posible ganar la Copa.
Ha explicado que su movimiento antes de lanzar los penaltis, que la gente llama baile, le ayuda a mantenerse activo y a vivir mejor el momento. "Consigo todo eso en movimiento", ha declarado.
Ha subrayado el trabajo colectivo del equipo y siente que la victoria es de todos. A pesar de recordar la hazaña de Arconada, ha dado el mérito al trabajo del equipo. En cuanto a la canción que le cantan los aficionados, la escuchó por primera vez en el partido contra Osasuna, y le parece muy especial.
Ha reconocido la importancia de la preparación mental para la final y, aunque el rol de portero suplente no es fácil, ha indicado que seguirá trabajando para tener más oportunidades. Su principal objetivo es ser el portero de la Real, y para ello ha renovado su contrato hasta 2030.
En cuanto a la temporada de liga, a pesar de un inicio complicado, ha señalado que el cambio de entrenador tuvo un impacto positivo en el equipo. De cara a la próxima temporada, cree que la de este año debe servir para reflexionar y lograr la continuidad necesaria. Ha añadido que el nuevo entrenador, Rino Matarazzo, es un hombre alto que ha ayudado a transmitir energía positiva.
Ahora se tomará un descanso en sus vacaciones, pero ya se está preparando mental y físicamente para la próxima temporada. Su deseo es tener mayor continuidad en el equipo.
Se ha mostrado orgulloso de ser de Azpeitia y ha destacado su fuerte vínculo con el pueblo. Ha admitido que su vida ha cambiado un poco tras la final, ya que la gente le conoce más, pero que se mueve con tranquilidad por su pueblo con sus amigos.




