Este acuerdo se estructura en cinco ejes fundamentales: la igualdad entre hombres y mujeres, la prevención de la violencia, el cuidado de la salud física y mental, la inclusión y la escucha activa de los deportistas. Según las instituciones, el diálogo y la autocrítica han sido esenciales para construir este camino de transformación.
La iniciativa surge tras las denuncias públicas realizadas por remeras en octubre de 2025. El consistorio ha señalado que estas voces permitieron visibilizar desigualdades históricas en el ámbito deportivo, incluyendo disparidades en la distribución de recursos y en la visibilidad mediática.
El proceso ha contado con el apoyo de servicios de consultoría externa. El club ha manifestado su voluntad de aprender de lo ocurrido y desarrollar herramientas para el futuro, convirtiendo las reivindicaciones en un motor para la mejora continua de la entidad.




