La celebración estalló en la cancha en cuanto sonó el pitido final en Bergara (Gipuzkoa), sellando el ascenso del equipo senior femenino del Inmo Azkue Pulpo a la Primera División de Gipuzkoa en su primera temporada tras la refundación del club. Han completado una campaña sobresaliente, con trece victorias en catorce encuentros.
Las jugadoras June Uranga Esnaola y Nerea Bernal Korta destacaron el trabajo en equipo, la confianza y el apoyo del club como claves del ascenso. "Sentimos que habíamos logrado el objetivo. Fue un momento muy especial, de mucha alegría y orgullo. Pensamos en todo el trabajo realizado durante la temporada", comentó Bernal. Uranga también expresó su satisfacción por la victoria en Bergara: "Fue especial porque perdimos allí en la primera vuelta, así que la victoria tuvo un sabor particular".
En cuanto a la presión, desde el principio tuvieron claro que el objetivo era ascender. "Se generaba algo de tensión entre nosotras cuando llegaban partidos difíciles, pero, sobre todo, ha predominado la ilusión", explicó Bernal. Uranga añadió que la derrota contra Bergara les dio "un pequeño golpe, porque vimos que era un rival fuerte, pero al mismo tiempo, eso nos dio más motivación para seguir trabajando".
El equipo solo ha perdido un partido esta temporada. Nerea Bernal reconoció que sintieron "un poco de rabia, pero fue un partido muy igualado y no tuvimos malas sensaciones. Quedamos contentas con el trabajo realizado". Tenían claro desde el principio que se necesitaba un gran compromiso, y Uranga afirmó que juegan a balonmano "porque nos gusta". En momentos complicados, las jugadoras del equipo juvenil también les brindaron un gran apoyo.
Preguntada por qué es tan difícil ganarles, Bernal subrayó que "tenemos mucha confianza en el equipo. Hemos creído en el objetivo desde el principio, y el apoyo mutuo nos ha ayudado mucho en los momentos difíciles". Para construir esa confianza, el papel de las entrenadoras y las capitanas ha sido crucial, siempre teniendo en cuenta la opinión del equipo. El ambiente fuera de la cancha también ha fortalecido al equipo, aprovechando "las cenas y el tiempo compartido".
Ascender a primera división con el Pulpo tiene un significado especial para el club. "El club ha creído en nosotras desde el principio y nos ha apoyado. El ambiente que se crea en el vestuario también es destacable, porque a menudo hemos sentido el impulso de la afición en la cancha", dijo Bernal. El papel de los padres también ha sido "muy importante".
Uranga y Bernal tienen claro que el ascenso es más un "punto de partida" que un destino final, y que desean seguir creciendo. El principal desafío en primera división radica en la falta de experiencia, "somos un equipo muy joven, y en primera habrá equipos con mucha experiencia. Probablemente, ahí estará la mayor diferencia en comparación con otros equipos".




