La San Nikolas lo ganó absolutamente todo el año pasado, y este verano aspira a prolongar su tiranía. En 2025, los oriotarras conquistaron los Campeonatos de Gipuzkoa, Euskadi y España, se llevaron la Bandera de La Concha y ganaron la Liga imponiendo un nuevo récord de 16 victorias en 20 jornadas. Esta temporada, la tripulación de Iker Zabala ya ha conseguido revalidar los tres títulos federativos antes de comenzar la Liga.
Junto a Orio, volverán a competir en la máxima categoría otras cuatro traineras guipuzcoanas: Donostiarra, Hondarribia, Getaria y San Juan.
La temporada de 2026 viene con novedades en la reglamentación. Y es que la normativa para este curso volverá a aumentar la cifra mínima de canteranos en las tostas. Otra vuelta de tuerca para apretar a los clubes que hasta ahora no habían trabajado en las categorías de formación. La nueva reglamentación, en teoría, favorecerá a las entidades que sí cuentan con un bloque importante de remeros de casa, como Orio, Hondarribia, Getaria o San Juan y, por el contrario, podría convertirse en un quebradero de cabeza para traineras como Zierbena o Urdaibai.
El año pasado, las alineaciones debían constar como mínimo de siete remeros propios, de los que al menos cuatro tenían que ser canteranos. La cifra de remeros propios podía limitarse a seis, pero siempre que al menos cinco fueran canteranos. Este verano, cada trainera deberá alinear al menos cinco canteranos si bogan siete remeros propios y, en caso de contar tan solo con seis remeros propios, todos ellos deberán ser canteranos.
A grandes rasgos, un remero se cataloga como canterano cuando compite con el club con el que comenzó a practicar el remo, o bien cuando ha estado en las categorías inferiores del club al menos durante tres temporadas, consecutivas o no, siempre y cuando no haya estado previamente tres temporadas en las categorías inferiores del club con el que comenzó a remar.
Además de los canteranos, los remeros propios son aquellos que han pertenecido a un club durante al menos tres campañas consecutivas.
Orio conserva el bloque que le hizo campeón de todo en 2025. El técnico Iker Zabala no podrá contar con Asier Carballeda –ahora en Donostiarra– e Ibon Arruti, y el club ha aumentado sus efectivos con varios remeros de la casa y refuerzos como el gallego Diego Pérez, procedente de Urdaibai.
Donostiarra, tercera clasificada en 2025 y ganadora de una jornada, ha sido el bote que ha estado más cerca de los oriotarras en la pretemporada. El equipo dirigido por Igor Makazaga se quedó a tan solo 33 segundos de los oriotarras en el Campeonato de Gipuzkoa, e intentará hacerse con alguna bandera esta temporada. La tripulación de la capital guipuzcoana ha sufrido cuatro bajas, pero ha reforzado su plantilla con varios canteranos y algún fichaje como el gallego Javier Sayans, proveniente de Bermeo.
La tanda de honor de la temporada pasada la completaron Zierbena y Bermeo Urdaibai. Los galipos, subcampeones de Liga y ganadores de tres banderas en la Liga, han rendido por debajo de lo esperado en los Campeonatos de Euskadi y de España, sin cupos de por medio. Aún así, la trainera que dirige Dani Pérez, con permiso de Donostiarra, aspira a ser el principal rival de Orio. Zierbena ha perdido algunos remeros experimentados y se ha fortalecido con varios canteranos.
Urdaibai, con diez títulos, es el club más laureado con una diferencia de siete entorchados con respecto a Hondarribia y Kaiku, que suman tres cada uno.
Urdaibai consiguió superar el curso pasado, 2025, el récord que ostentaban, con catorce.
Orio se convirtió el año pasado en el campeón que logró más puntos en una campaña batiendo el récord de Udaibai de 227, que había logrado en 2024.
Gipuzkoa cuenta este año con las mismas traineras que en 2025.
Urdaibai, cuarto en 2025, ha tenido cambios importantes en sus tostas. Por ejemplo, la trainera que dirige el oriotarra Jon Salsamendi contará como patrón con el veterano Asier Zurinaga –ex de Kaiku, Urdaibai, Castro o Santurtzi– en lugar de Iñigo Larrinaga. Además, han dejado la tripulación remeros contrastados como Gentza Iraitz Zubiri, Carlos Mañas o Yeray Cayón, entre otros.
Hondarribia y Getaria terminaron en la quinta y en la sexta posición de la Liga el curso pasado, con los mismos puntos. La Ama Guadalupekoa ha perdido en pretemporada a remeros experimentados como Galder Ezponda o Iñigo Jokin Sagarzazu, pero ha seguido tirando del bote B para cubrir sus bajas y con un par de remeros provenientes de otros clubes de la ARC-1. Los de Mikel Orbañanos intentarán dar un paso adelante con una plantilla algo más madura que el pasado curso.
Getaria, por su parte, intentará volver a vivir una temporada sin apuros. Su técnico, Jon Larrañaga, ha recuperado a varios viejos conocidos para reforzar la Esperantza.
San Juan fue octava el pasado año en su regreso a la élite. Los de Joseba Fernández intentarán aprovechar su mayor experiencia para avanzar en la clasificación. La Erreka ha acumulado seis bajas este invierno, y ha reforzado sus tostas con varios canteranos que destacan por su juventud.
Lekittarra, por su parte, afronta un curso marcado por el cambio de entrenador. Markel Akarregi tomará el testigo de Osertz Alday al frente de la séptima clasificada de la pasada liga con una plantilla muy similar.
Ondarroa, novena el pasado año, seguirá aspirando a la permanencia un año más, a las órdenes del usurbildarra Iñaki Errasti. Un objetivo que también buscará Ares, décima en 2025, con José Manuel Peláez al mando.
También buscarán la permanencia los recién ascendidos Santurtzi y Chapela, que afronta su primera experiencia en la Liga Eusko Label. Las traineras dirigidas por Alexander Esteban y Juan Zunzunegui ocuparán el lugar de los descendidos Kaiku y Cabo.




