Los organizadores prepararon un programa completo para toda la jornada, buscando animar a la ciudadanía a organizarse frente a la represión. La jornada comenzó con una mesa redonda en la que participaron representantes de Indar Gorri, Yakovlev y Azpeitia Errepresioaren Aurkako, quienes expusieron diversos casos de represión.
Tras la mesa redonda, se llevó a cabo un poteo animado y una comida, en un ambiente distendido y participativo. Por la tarde, los conciertos, divididos en tres rondas, fueron los protagonistas, poniendo el broche final al día.
“"Hasta que sea una iniciativa arraigada en el pueblo."
El equipo organizador se mostró entusiasmado y expresó su esperanza de que esta primera edición dé pie a muchas más en el futuro. Les gustaría que la participación aumentara cada año, ya que sería una "señal de que se ha tomado conciencia".




