El tiempo, en general, acompañó durante las fiestas, aunque la procesión de buruhandiak y erraldoiak tuvo que ser cancelada el 15 de agosto debido a las intensas lluvias. Además, la actuación del grupo de gimnasia rítmica se tuvo que trasladar de la entrada de la iglesia al Elkargune.
Los ciudadanos recibieron las fiestas con calidez. Durante cinco días, se ofrecieron más de 60 actividades dirigidas a todas las edades y públicos. Destacaron especialmente las Salve, las kalejiras de gigantes y cabezudos, conciertos, actuaciones callejeras, concursos de caballos y yeguas, certámenes de cortometrajes, fuegos artificiales, homenajes a personas de 90 años y comidas populares.
El deporte también tuvo una presencia notable, atrayendo a multitudes los partidos de pelota, las semifinales de la Copa Euskal Herria, los herri-kirolak y las pruebas de atletismo.
El Ayuntamiento realizará una valoración más profunda en septiembre para analizar los aspectos de logística y programación que puedan mejorarse. No obstante, la primera estimación de las fiestas es positiva.
Asimismo, el Ayuntamiento quiere agradecer a las personas, instituciones y asociaciones, tanto internas como externas al consistorio, que han colaborado para que todo saliera bien. "En fiestas, mucha gente trabaja para desarrollar adecuadamente todas las actividades, garantizar la seguridad o asegurar la limpieza de las calles. Debemos agradecer a todos ellos, porque sin su ayuda no podríamos celebrar las fiestas", ha señalado el Ayuntamiento.
Ya queda poco para las próximas fiestas de Andra Mari.




