Lemoiz albergará una gigantesca piscifactoría de lenguado con ambición de ser la mayor del mundo

La empresa Sea Eight, en colaboración con el Gobierno Vasco, instalará una planta de lenguado en la antigua central nuclear de Lemoiz, con los primeros pescados en el mercado para 2030.

Imagen genérica de un lenguado nadando en una instalación de acuicultura.
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Imagen genérica de un lenguado nadando en una instalación de acuicultura.

La empresa Sea Eight, en colaboración con el Gobierno Vasco, establecerá una gran piscifactoría de lenguado en la antigua central nuclear de Lemoiz, con el objetivo de comercializar los primeros pescados en 2030 y convertirse en la más grande del mundo en una década.

Este proyecto prevé una producción anual de 3.000 toneladas de lenguado, lo que equivale a unos ocho millones de lenguados adultos. La compañía Sea Eight, de capital valenciano, ha dedicado más de una década a perfeccionar su proceso productivo, que combina tres elementos cruciales: la genética de los ejemplares, la temperatura y salinidad del agua, y la composición de la alimentación.
Según los responsables de la empresa, el secreto del proceso reside en los detalles, desde la salinidad y temperatura del agua en cada fase hasta la composición de los piensos. En la planta del puerto de El Musel en Gijón, inaugurada el año pasado, el agua de mar se capta a través de un emisario situado a un kilómetro. El líquido pasa por una serie de filtros, como los de sólidos y ultravioletas, para su depuración y almacenamiento, asegurando reservas para una semana en caso de imprevistos en la costa.

"El mercado quiere más. Tanto aquí, como fuera. La capacidad para vender en EE UU es enorme."

un portavoz de la empresa
La cría se realiza en un circuito cerrado donde el agua recircula, perdiéndose solo un 3% por evaporación en cada ciclo. Una vez depurada, el agua de mar se calienta a la temperatura deseada. En Lemoiz, para contener el gasto energético, se instalarán decenas de placas solares en las cubiertas de los edificios. Cada grupo de alevines proviene de los mismos padres y llega a la planta de engorde con un peso aproximado de 20 gramos. Los peces se clasifican por tamaño y se distribuyen en cubas, sin mezclarse con otros lotes para garantizar la trazabilidad.
La alimentación, un pienso sólido incorporado al agua mediante una extrusora, se ajusta al calibre de los peces en cada cuba. Los lenguados permanecen en la planta unos 22 meses antes de ser vendidos para consumo. Actualmente, el 25% de la producción de lenguado de esta empresa se destina a Mercadona, su único proveedor, mientras que el 75% restante se exporta a Europa y Estados Unidos. La instalación de Lemoiz, a pleno rendimiento, producirá 3.000 toneladas, triplicando la producción de la planta de Gijón.