Plantados 7.000 árboles en las faldas del monte Loatzo para fomentar la biodiversidad

La nueva plantación en el paraje de Txokote abarca 4,27 hectáreas y busca potenciar las especies autóctonas.

Una ladera verde con un caserío y nuevos árboles jóvenes.
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Una ladera verde con un caserío y nuevos árboles jóvenes.

Con el objetivo de fomentar la biodiversidad, se han plantado unos 7.000 árboles en las faldas del monte Loatzo, en Amasa-Villabona.

En el paraje de Txokote, en Amasa-Villabona, se ha llevado a cabo una nueva plantación forestal con la finalidad de impulsar la expansión de las especies autóctonas y fortalecer la biodiversidad. En total, se han plantado alrededor de 7.000 árboles en el monte de utilidad pública de Villabona, abarcando una superficie de 4,27 hectáreas.
La nueva plantación se sitúa en la ladera superior del caserío Alustiza. El Ayuntamiento había talado previamente el pinar existente en la zona, y posteriormente se han realizado trabajos para naturalizar el área y crear un bosque permanente compuesto por especies autóctonas.
El proyecto ha sido ejecutado por el Servicio de Montes y Hábitats de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Se han plantado 5.500 robles (Quercus robur) y 500 abedules (Betula alba). Además de estas dos especies, para enriquecer la diversidad y estructura ecológica del bosque, se han introducido alrededor de 1.000 ejemplares adicionales de especies auxiliares, como tilos, cerezos, árboles del género Sorbus, perales y manzanos.
Hace dos años, el Ayuntamiento y la Diputación Foral de Gipuzkoa talaron conjuntamente un bosque de propiedad municipal en Amasamendi, que ocupaba una superficie de 14 hectáreas. Durante la tala, se respetaron los robles autóctonos que crecían en los alrededores.
Los técnicos han valorado que, además de la plantación realizada en casi un tercio de la parcela original, el sotobosque está comenzando a formarse de manera natural en las áreas restantes, las cuales se dejarán regenerar por sí mismas.
Esta actuación se enmarca dentro del Plan Municipal de Gestión Sostenible de Montes de Utilidad Pública de Amasamendi. El objetivo es reducir la superficie ocupada por especies exóticas en los montes públicos y transformar estas parcelas en bosques permanentes y naturales compuestos por especies autóctonas. Dentro de este plan, en 2023 se plantaron 5.150 robles en una parcela de 11 hectáreas en la zona de Mendabieta.
Asimismo, la recuperación de bosques autóctonos se considera una acción contra el cambio climático, ya que los bosques formados por especies locales contribuyen a reducir la cantidad de dióxido de carbono en la atmósfera y a mitigar el efecto invernadero.