La semana pasada concluyó la 12ª edición del proyecto Haurren Hiria (Ciudad de los Niños) en Tolosa. Este año, el Consejo Infantil ha estado compuesto por 42 escolares de entre 8 y 12 años, representantes de tercero, cuarto, quinto y sexto de Primaria, considerando su centro escolar, edad, género, lugar de residencia y origen. El objetivo del proyecto es dar voz a los niños, quienes han analizado las condiciones necesarias para que Tolosa sea un pueblo seguro.
A lo largo del curso escolar, se han llevado a cabo sesiones de trabajo para analizar entornos seguros. En estas sesiones, han conocido experiencias de otros lugares de la mano de expertos, y cada representante ha compartido lo aprendido con sus compañeros. También se han realizado sesiones de trabajo con las familias.
Con todo lo trabajado, han reflexionado sobre cómo mejorar Tolosa para que sea un pueblo seguro. Como resultado, varios miembros del Consejo Infantil han informado al alcalde y a los concejales del Ayuntamiento de Tolosa sobre su labor, presentando cinco propuestas concretas.
Las principales propuestas se centran en el deporte y la actividad física, solicitando, entre otras cosas, un frontón cubierto y más campos de fútbol y baloncesto. También han pedido la posibilidad de usar gratuitamente canchas de voleibol, rugby y tenis, y la ampliación del polideportivo Usabal y el rocódromo. Finalmente, han destacado la importancia de tener más espacios para hacer deporte en la naturaleza.
En el ámbito de la movilidad y la seguridad, han expresado su deseo de moverse más seguros por el pueblo. Han propuesto mejorar los carriles bici y que sean continuos, así como disponer de aparcamientos cubiertos para bicicletas y bicicletas de alquiler.
Para el ocio, la cultura y el juego, han solicitado más parques con techado, adecuados para todas las edades, y también espacios para el intercambio de libros. En cuanto al medio ambiente, la naturaleza y los animales, han propuesto más zonas verdes, áreas de pesca y parques para perros, además de la necesidad de controlar las deposiciones caninas.
Por último, para mejorar el pueblo y los barrios, han mencionado el funcionamiento de los semáforos y la iluminación de las calles. Han pedido más papeleras, aseos públicos y fuentes, y también han propuesto que la biblioteca permanezca abierta los fines de semana.




