El encuentro económico ETEKIN, celebrado hoy en la Torre BAT de Bilbao bajo el título "Euro digital y wallet europeo: retos y oportunidades", ha analizado las posibilidades y desafíos futuros de los pagos y la identidad digital. En el acto han participado Xabier Arrieta y Óscar Guadilla, de la Sociedad Informática del Gobierno Vasco EJIE, y Alaitz Zabala, profesora de la Universidad de Deusto.
El encuentro ha destacado la creciente presencia de los pagos e identificaciones digitales en la vida cotidiana. El desarrollo del euro digital y de los wallets digitales abre nuevas oportunidades, pero también plantea interrogantes ligados a la privacidad, la seguridad, la confianza y la brecha digital.
Xabier Arrieta, de EJIE, basándose en la experiencia de NIK, explicó la utilidad de estas herramientas en la vida cotidiana. Además de poder tener la tarjeta sanitaria o la del polideportivo en el móvil, destacó que vincular la identidad digital con los diferentes servicios permitirá simplificar las relaciones con la administración. "Coger medicación, pasar por el torno del polideportivo, abrir el cubo de basura... Eso ya está en marcha y la sociedad lo utiliza cada día", afirmó. Asimismo, la conexión de la identidad digital con el móvil podría permitir alquilar un coche compartiendo el carné digital o inscribirse con el título digital de la Universidad en una oferta de trabajo, entre otras cosas.
Por su parte, Oskar Guadilla abordó el enfoque tecnológico, la seguridad y la interoperabilidad. "La gente podrá ver con qué datos y con quién los ha compartido. Y también tendrá la oportunidad de eliminar lo compartido. Nada será automático, el usuario tendrá que aceptar sus datos", explicó. Guadilla añadió que tecnologías como "verifiable credentials", utilizadas en NIK, ya están listas, y que uno de los principales retos europeos será desarrollar estándares y marcos de confianza conjuntos entre los diferentes países y administraciones.
Alaitz Zabala, por su parte, subrayó la dimensión social y académica de esta transformación. A su juicio, "no estamos ante una simple digitalización de documentos y medios de pago, sino ante un cambio en la forma de entender nuestra identidad y nuestras relaciones con instituciones y empresas". Por ello, defendió que la privacidad y el control sobre los datos serán fundamentales, pero también la adopción de medidas para que no se excluya a las personas con dificultades para utilizar estas herramientas digitales.
Los ponentes coincidieron en que la confianza, la privacidad y la seguridad son elementos clave para la difusión de estas tecnologías. Al mismo tiempo, insistieron en que la digitalización también conlleva el riesgo de profundizar la brecha digital y que los servicios digitales no deberían ser la única vía de identificación.
La tertulia, celebrada en formato de mesa redonda, tuvo como objetivo promover el tema desde diferentes perspectivas y fue dirigida por el periodista Joseba Olagarai. Para finalizar, se ofreció un pequeño almuerzo que permitió el intercambio de opiniones entre los participantes y la consolidación de la red.




