Dos personas de los alrededores de Bilbao y Basauri, así como otro vecino de Bilbao, están siendo investigados por falsedad documental. Este último realizó transferencias del vehículo utilizado para sustraer las campanas, con la posible intención de dificultar las labores de investigación, llegando a falsificar las firmas en los distintos documentos.
La investigación comenzó entre enero y febrero de este año, tras denunciarse el robo de unos 1.600 kilos de latón y bronce, valorados en 12.000 euros, en empresas situadas en el arco metropolitano de Santander. Efectivos de la Guardia Civil de Camargo sospecharon que los presuntos autores podían ser las mismas personas, no solo por la proximidad temporal, lo sustraído y la cercanía de los lugares, sino también por la aparición de una furgoneta en todos ellos.
Esta teoría se descartó al comprobarse que no era el mismo coche y que los hechos no tenían conexión. En cuanto al robo con fuerza de 1.000 kilos de latón, se han practicado dos detenciones de vecinos de Sestao. Los hechos se llevaron a cabo en dos días diferentes, accediendo a la empresa mediante escalada y sacando el latón en sacos para su posterior carga en una furgoneta.
Por otro lado, se detuvo a una persona residente en Castro Urdiales como presunta autora del hurto de 400 kilos de bronce. En este caso, accedió a la parte trasera de una empresa desde donde cargó el metal en otra furgoneta.
En lo referente a las campanas, se investiga a dos personas vecinas de Bilbao y Basauri como presuntas autoras de su sustracción, y se detuvo a otra residente en Bilbao por un presunto delito de falsedad documental.
Este último realizó transferencias del vehículo utilizado para la sustracción de las campanas, con la posible intención de dificultar las labores de investigación, llegando a falsificar las firmas en los distintos documentos. La investigación continúa para la localización de los efectos robados.




