Xabier Martin Martitegui, médico adjunto del Servicio de Hematología, y Idoia Alonso Maruri, fisioterapeuta del Servicio de Rehabilitación, han detallado los aspectos clave de esta iniciativa. El programa busca integrar el ejercicio físico como componente esencial del proceso de atención al paciente, abordando la pérdida de capacidad física derivada de ingresos prolongados y aislamiento.
La propuesta acompaña a los pacientes en tres fases: pre-trasplante, durante el trasplante y post-trasplante. Cada persona recibe una valoración funcional y un plan de ejercicio adaptado. Durante la hospitalización, la actividad se mantiene en las propias habitaciones de aislamiento, equipadas con cicloergómetros y material como mancuernas y bandas elásticas.
Para facilitar la práctica, se han desarrollado 147 vídeos explicativos accesibles mediante códigos QR o el blog eSano, que cubren ejercicios de fuerza, resistencia, equilibrio, coordinación y respiración con distintos niveles de intensidad.
El proyecto cuenta con la colaboración coordinada de profesionales de Hematología, Rehabilitación, Fisioterapia, Enfermería e Innovación. Su meta es preservar la capacidad funcional, disminuir la fatiga y promover una recuperación más activa mediante la incorporación estructurada del ejercicio físico.




