Mitchell Robinson, campeón de la NBA, pudo jugar en el Bilbao Basket

El pívot de los New York Knicks estuvo en contacto con el club vizcaíno antes de iniciar su carrera en la liga estadounidense.

Manos de un jugador de baloncesto agarrando un rebote, con cancha verde borrosa y luces del estadio al fondo.
IA

Manos de un jugador de baloncesto agarrando un rebote, con cancha verde borrosa y luces del estadio al fondo.

Tras la conquista del título de la NBA por los New York Knicks, se revela la posibilidad que tuvo el pívot Mitchell Robinson de jugar en el Bilbao Basket.

El reciente título de la NBA conquistado por los New York Knicks ha puesto en el foco a sus protagonistas, entre ellos Mitchell Robinson, el pívot que más tiempo lleva en la plantilla. Robinson, de 28 años, llegó a la liga en 2018 y desde entonces solo ha vestido la camiseta de los Knicks. Sin embargo, su trayectoria pudo haber sido muy diferente, ya que en su adolescencia estuvo cerca de fichar por el Bilbao Basket.
Durante la temporada 2017-2018, el Bilbao Basket atravesaba un momento delicado, culminando con su descenso a LEB Oro y lidiando con problemas económicos. Paralelamente, Robinson, un prometedor adolescente de 19 años sin experiencia universitaria, se encontraba en una encrucijada. Tras destacar en el 'high school', decidió renunciar a la NCAA para prepararse directamente para el draft de 2018, una decisión sin precedentes.
Fue en ese contexto cuando el entorno de Robinson contactó con la entidad vizcaína para ofrecer la posibilidad de que el jugador reforzara al equipo. Se barajó incluso la opción de que Robinson, acompañado por el exjugador Randy Livingston como mentor, entrenara con el primer equipo y jugara cedido en LEB. Sin embargo, la delicada situación financiera y deportiva del club impidió que la operación llegara a buen puerto.
Finalmente, Robinson fue seleccionado en el puesto 36 del draft de 2018, iniciando una sólida carrera en la NBA lejos de los focos de las grandes estrellas. Se ha consolidado como un especialista en el juego interior, destacando en rebotes y defensa. A pesar de las lesiones, ha conquistado el corazón de la afición de Nueva York con su garra y carisma, y ahora se recuerda aquella etapa en la que su futuro pudo estar ligado al Bilbao Basket.