El consejero de Seguridad del Gobierno vasco, Bingen Zupiria, ha comparecido en el Parlamento vasco para dar explicaciones sobre la polémica actuación de la Ertzaintza el pasado sábado en el aeropuerto de Loiu. Zupiria ha asegurado que el detonante de la intervención policial fueron las "provocaciones y agresiones a agentes" por parte de un "activista" al que se identifica en los vídeos expuestos como José Javier Oses, exmilitante de ETA.
A pesar de justificar la respuesta, el consejero ha lamentado los hechos en varias ocasiones. Zupiria ha iniciado su intervención en inglés con un "nunca debió suceder" y ha admitido que su Departamento "debía haber sido capaz de gestionar de otra manera" la situación. La carga policial se saldó con cuatro personas detenidas, que ya han sido puestas en libertad con cargos, siete ertzainas lesionados y de baja laboral, y cuatro civiles heridos, dos de ellos entre los arrestados.
Zupiria ha relatado cronológicamente los hechos, explicando que la concentración de unas 40 personas no había sido comunicada, aunque existían unas condiciones mínimas apalabradas con el mando de la Ertzaintza que, según él, no se cumplieron. El origen del caos, ha señalado, fue la "agresión sufrida por su compañero" cuando uno de los activistas empujó al responsable del dispositivo. "A partir de ese instante se desataron los incidentes", ha afirmado, lo que llevó a los agentes a "hacer uso de la fuerza y del bastón policial" para despejar el espacio. La Ertzaintza actuó por una cuestión de orden público, no de política internacional.
En su comparecencia, el consejero ha revelado que dos de las personas implicadas en los altercados, a las que ha calificado como "los más activos", son exmiembros de ETA. Ha detallado que uno de ellos, José Javier Oses, que fue uno de los cuatro arrestados, fue condenado en Francia a ocho años de prisión. Sobre el otro, ha indicado que cumplió una pena de doce años de cárcel por su actividad terrorista. Zupiria ha insistido en que la Ertzaintza "no golpeó a nadie en Loiu por su ideología o su activismo".
El consejero ha virado su discurso y lo ha acercado a la Ertzaintza en comparación con la primera valoración que hizo el sábado. Y ha desvelado que ha denunciado ante la Fiscalía la difusión de mensajes en redes sociales en los que se identifica al responsable del dispositivo policial. En los mismos se le acusa de ser "un tipo violento con y sin uniforme" y se revela su lugar de residencia. Ante esto, Zupiria ha advertido de que no van a consentir la "caza digital y física" de los agentes y ha asumido personalmente la responsabilidad que se derive de las investigaciones internas.
Las explicaciones no han convencido a los grupos de la oposición que habían solicitado la comparecencia. Desde EH Bildu, Gorka Ortiz de Ginea ha calificado la actuación de "violenta y vergonzosa" y ha pedido la destitución del responsable del operativo, así como "otro modelo policial". Por su parte, Jon Hernández, de Sumar, la ha tachado de "brutal y desproporcionada", lamentando que se recurra a ETA para "justificar" algo que "no tiene cabida en democracia".
La parlamentaria del PP, Ainhoa Domaica, ha considerado que hubo un "evidente interés" en provocar a la Ertzaintza, aunque ha respaldado la investigación interna abierta. Comparecencia en un día que ha amanecido con pintadas en las que se profieren insultos y "mensajes de odio" contra la Ertzaintza y el PNV y que han aparecido en el batzoki del barrio de Cruces, en Barakaldo. Antes de la intervención de Zupiria frente a la Cámara vasca medio centenar de personas se han concentrado para denunciar la, a su juicio, complicidad de la Ertzaintza y del PNV con el sionismo.




