El aroma a pan recién horneado y el animado bullicio de la participación vecinal inundaron ayer la Plaza Kirikiño, situada en el corazón de Irala. La Fiesta del Pan culminó con gran éxito una semana de intensa actividad comunitaria en los barrios bilbaínos de Irala y Ametzola, consolidándose como un punto de encuentro donde la diversidad de Bilbao se reúne para fortalecer sus vínculos.
Este evento, que cuenta con el respaldo del Ayuntamiento de Bilbao, es fruto del esfuerzo conjunto entre diversas asociaciones y residentes, enmarcado dentro del Proceso Comunitario Intercultural 'Auzoak Abian'. Esta iniciativa se desarrolla de la mano de la asociación de Desarrollo Comunitario Gazteleku y recibe el apoyo de la Fundación "la Caixa".
Aunque el pan fue el elemento central, la jornada de este sábado trascendió lo meramente gastronómico. Los asistentes tuvieron la oportunidad de disfrutar de una exposición de panes originarios de distintas partes del mundo, lo que reflejó la rica realidad multicultural de los barrios bilbaínos. Además, se llevaron a cabo actividades intergeneracionales que lograron unir a los más jóvenes con los mayores de la zona.




