Las personas afectadas por el conocido como cártel de coches, donde más de 25 fabricantes intercambiaron información sensible sobre precios, descuentos y márgenes de beneficio, pueden recuperar entre el 5% y el 15% del importe abonado por su vehículo. Estas prácticas redujeron la competencia y provocaron un encarecimiento artificial de los automóviles.
Quienes compraron un coche nuevo o km 0 entre 2006 y 2013 (según marca) a través de un concesionario oficial, ya sean particulares, profesionales o empresas, pueden tener derecho a reclamar una indemnización. El plazo para presentar reclamaciones se ha ampliado y permite hacerlo durante 2026, aunque la fecha límite exacta depende de la marca y se computa desde la firmeza de las resoluciones judiciales.
También pueden reclamar quienes financiaron el vehículo o lo adquirieron mediante leasing o renting con opción de compra. Las indemnizaciones suelen situarse entre el 5% y el 15% del precio de compra, a las que pueden añadirse intereses legales desde la fecha de adquisición. La cantidad concreta se determina por el caso, modelo e informe pericial.
Para iniciar la reclamación, se recomienda reunir el contrato de compraventa, factura, permiso de circulación, ficha técnica y justificante de pago o financiación. Si falta documentación, se puede solicitar al concesionario o financiera. Kontsumobide aconseja no esperar al último momento para evitar que prescriba el derecho a reclamar.




