La institución foral ha confirmado que participará en la financiación de la llegada del tren de alta velocidad a Bilbao, lo que abrirá un gigantesco espacio de oportunidad en la ciudad al soterrar las vías. Durante años, la Diputación había mantenido una postura reacia a involucrarse en esta operación.
“"La Diputación va a financiar que el Tren de Alta Velocidad llegue a Bizkaia."
Esta operación no solo permitirá la llegada del TAV a Bilbao, a una nueva estación soterrada en Abando, sino que también transformará por completo el actual entorno. Se eliminará la playa de vías que separa los barrios de Abando y Bilbao La Vieja, generando un nuevo espacio de 130.000 metros cuadrados con viviendas, actividad económica, parques, guarderías y residencias, y grandes espacios peatonales.
Hace poco más de un mes, la responsable foral admitió estar dispuesta a entrar en la financiación. Especificó que analizarían esa participación si el proyecto contempla respuestas a la problemática de la vivienda, si genera espacio para la actividad económica y el empleo, si sirve como nudo de conexión del transporte y si elimina la trinchera que actualmente divide Bilbao en dos.
“"Es un proyecto transformador en el que la Diputación va a estar por lo relevante que es."
La institución foral lleva meses analizando los detalles de la operación y valorando su papel. Consideran que el proyecto tiene una definición suficiente, lo que les ha llevado a adoptar una decisión que ya es firme. Están convencidos de que el proyecto supondrá muchas cosas positivas para Bilbao y para Bizkaia.
También se anunciaron nuevas medidas fiscales para atraer y retener talento en el territorio, que esperan definir antes del verano. Estas medidas buscan ofrecer un aliciente fiscal a personas que viven fuera y desearían hacerlo en Bizkaia. Además, se hizo referencia a las medidas anticrisis puestas en marcha por las tres diputaciones. Desde finales de abril, 4.200 pymes y autónomos han solicitado aplazamientos de pagos tributarios por un valor de 43 millones de euros.
Por el momento, no se han definido los porcentajes de financiación de cada una de las instituciones participantes. Se encuentran en trámites y conversaciones con el Gobierno Vasco y el Ayuntamiento de Bilbao. Las últimas previsiones cifraban en unos 500 millones de euros el coste de la operación, solo para soterrar la estación. La diputada general volvió a exigir el cumplimiento de los plazos de las obras, que no está previsto que empiecen antes de 2028, y advirtió que no caben más retrasos.
Para gestionar esta compleja y relevante operación, se ha propuesto utilizar la sociedad Bilbao Ría 2000, participada por diferentes instituciones y que ha liderado importantes proyectos de regeneración urbana en el área metropolitana. Se considera que no es necesario inventar nada nuevo, ya que esta sociedad puede servir perfectamente como foro de encuentro.




