La Diputación habilitará 24 autorizaciones de taxis para el aeropuerto de Bilbao

La medida busca dar respuesta a la elevada demanda y sustituirá la normativa de 2000, incluyendo también el BEC y la terminal de cruceros.

Imagen genérica: Primer plano de la rueda de un patinete eléctrico aparcado en una acera empedrada de Bilbao, la cálida luz de la tarde proyectando suaves sombras, con arquitectura vasca tradicional desenfocada al fondo.
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Imagen genérica: Primer plano de la rueda de un patinete eléctrico aparcado en una acera empedrada de Bilbao, la cálida luz de la tarde proyectando suaves sombras, con arquitectura vasca tradicional desenfocada al fondo.

La Diputación Foral de Bizkaia planea aumentar hasta 135 las licencias de taxi en el aeropuerto de Bilbao y actualizar la normativa que regula el servicio.

Este año no habrá remedios puntuales que valgan para aliviar las tensiones de la tarde-noche del transporte en taxi en el aeropuerto de Bilbao. Y eso que la medida impulsada por la Diputación Foral de Bizkaia funcionó; eso sí, no fue del gusto de todos y varios conductores recurrieron ante la Justicia esta iniciativa, lo que ha obligado a la institución foral a replantearse el método para encontrar la respuesta a la elevada demanda que se registra en ‘La Paloma’ durante algunas franjas horarias.
Esta vez se quiere dar con la solución definitiva y para eso es necesario rediseñar el marco normativo que regula esta actividad, alejado de la realidad actual por la que atraviesa el Territorio en sus dimensiones turística, empresarial, social…. Veinticinco años han pasado desde la última Orden Foral que fijó en 111 el número de autorizaciones para operar en el aeródromo vizcaino. Desde entonces, tanto la movilidad como el ocio ha cambiado sustancialmente; también el perfil de una ciudad como Bilbao, abierta a la celebración de grandes eventos de carácter internacional.
Así las cosas y para ofrecer la solución definitiva a la actividad que se presta en el aeropuerto, la diputada foral de Transportes, Movilidad y Turismo, Sonia Pérez Ezquerra, ha anunciado que ya está en fase de tramitación la constitución de la Comisión del Taxi y la nueva Regulación de Régimen Especial que sustituirá a la normativa del año 2000. Esta nueva ordenanza no se limitará a este ‘punto caliente’ del territorio, sino que incluirá también al BEC y a la terminal de cruceros de Getxo. Esta nueva normativa permitirá añadir como máximo 24 autorizaciones permanentes más de taxi en ‘La Paloma’, hasta alcanzar el máximo de 135 licencias permitido por el Gobierno Vasco para el aeropuerto.
Un movimiento de la Diputación que, previsiblemente, no llegará a término en verano debido a los tiempos burocráticos. Una circunstancia que tiene que ver con la búsqueda del consenso con las partes implicadas y con la seguridad jurídica necesaria para afrontar esta actualización en la regulación de la actividad del taxi en este y en esas otras zonas con régimen especial. De momento, Bizkaibus ya ha reforzado su servicio público con unidades circulando cada 15 minutos. Y además, tal y como ha recordado Pérez Ezquerra, en el conjunto de Bizkaia hay otros 305 turismos con licencia VTC -Uber y Cabify- que pueden atender a clientes en el aeropuerto. No pueden estar allí, pero sí recoger a visitantes.
No es la solución ideal para las voces que defienden lo público. Pero también eso lleva su tiempo, como ha dicho la diputada. Y es que la nueva piel que se ha diseñado para Bizkaibus -las nuevas concesiones arrancarían en 2029- anticipa nuevas y más conexiones con el aeropuerto con el propósito de dar respuesta a los excelentes números, todos de récord, que presenta mes tras mes el aeropuerto. Ahí está también el viejo proyecto para conectar la terminal con los servicios del metro. Y en esta maratón por la movilidad y el transporte público, EH Bildu en las Juntas Generales de Bizkaia anunciaba la intención de sus compañeros de filas en el Ayuntamiento de Bilbao para defender la posibilidad de establecer un servicio de lanzaderas en puntos estratégicos de la Línea 3 del metro para tratar de ‘descongestionar’ los flujos.