La Orquesta Sinfónica de Bilbao (BOS) ha dedicado un sentido homenaje al pianista Joaquín Achúcarro, reconociendo su dilatada carrera artística y su estrecha relación con la formación. Durante el emotivo acto, Achúcarro rememoró su primera actuación con la Orquesta Sinfónica de Bilbao a los 13 años, el 20 de mayo de 1946, en la Sociedad Filarmónica. Aquel momento, según sus palabras, fue tan significativo que decidió que quería dedicarse al piano.
Como parte del homenaje, el director general de la BOS, Iñigo Alberdi, anunció que el nuevo piano Steinway & Sons de la orquesta, adquirido por 200.000 euros gracias a una donación de la Fundación BBK, llevará el nombre de Joaquín Achúcarro. Este gesto simboliza la profunda conexión entre el pianista y la orquesta, forjada a lo largo de ocho décadas.
“"Queremos decirles que son muy importantes para nosotros y que los queremos mucho en esta casa. Estos 80 años juntos se han construido a base de gestos cotidianos, que nos construyen a todos como personas y como proyecto cultural."
Por su parte, la diputada de Cultura y presidenta de la Fundación de la BOS, Leixuri Arrizabalaga, describió la relación de Achúcarro con la orquesta como “una trayectoria larga, sólida y llena de momentos memorables”. Subrayó que esta relación se ha construido con tiempo, respeto y amor por la música, y que el nombramiento del nuevo piano celebra la contribución del maestro al panorama cultural de Bizkaia y su labor de acercar la música a miles de personas.
Borja Pujol, director técnico de la orquesta bilbaina, también destacó la faceta humana y profesional del maestro, quien ha realizado 76 actuaciones públicas con la orquesta sinfónica, además de sus conciertos como solista. El acto concluyó con la interpretación de cuatro piezas por parte del pianista, quien logró transmitir la cercanía que desprende en sus conciertos, haciendo que el piano “hablara”. Interpretó obras de sus compositores favoritos como Bach, Brahms y Chopin.
A sus 93 años, Achúcarro sigue destilando pasión por la música. Su triunfo en el Concurso de Liverpool en 1959 lo catapultó al mundo de los conciertos internacionales, actuando en 61 países, con más de 237 orquestas y bajo la dirección de más de 400 directores. El pianista enfatiza la importancia de seguir estudiando cada día, ya que la disciplina y el esfuerzo son fundamentales en el mundo de la música.




