El Ayuntamiento de Bilbao ha reafirmado su compromiso con la candidatura para el Mundial de Fútbol 2030, con el alcalde Juan Mari Aburto asegurando que la ciudad desea acoger el evento. "La FIFA quiere venir a Bilbao y Bilbao quiere el Mundial", concluyó el alcalde, poniendo fin a una polémica surgida hace semanas sobre la idoneidad de ser sede compartida.
Aburto ha destacado que su equipo "siempre ha defendido" el Mundial y ha asegurado entender las acusaciones de "opacidad", pero se ha comprometido a compartir "todo el trabajo" que se realice con el máximo órgano del fútbol internacional.
La FIFA realizará una nueva visita a Bilbao el próximo mes de septiembre para analizar el estado de la candidatura, que finalmente será compartida con Donostia tras el acuerdo de todas las instituciones implicadas. Nora Abete, portavoz del PSE y teniente de alcalde de Bilbao, reconoció que "hubiéramos preferido ser sede única", pero continuarán trabajando por la elección de Bilbao y para que el Mundial deje "un legado" en la ciudad.
La proposición popular instaba a garantizar el compromiso de Bilbao para acoger partidos del campeonato. Sin embargo, el equipo de gobierno ha incluido una enmienda para continuar las gestiones relativas a la candidatura del Mundial 2030, así como las conversaciones con la FIFA, la RFEF, el Consejo Superior de Deportes y otras instituciones, poniendo el foco en la defensa de los intereses de Bilbao. La propuesta salió adelante con el apoyo del gobierno municipal, la abstención de EH Bildu y Elkarrekin Bilbao, y el rechazo del PP.
Una semana después de la comparecencia de Kontxi Claver, concejala de Desarrollo Económico, Comercio, Turismo y Empleo, para explicar la postura de Bilbao ante los requerimientos de la FIFA, la posición de cada grupo se ha vuelto a mostrar. Xabier Jiménez, de Elkarrekin Bilbao, cuestionó que la edil no detallara las "líneas rojas" marcadas por el Ayuntamiento. Xabier Fernández, de EH Bildu, también se pronunció en la misma línea, subrayando que el organismo internacional "no puede gobernar nuestras ciudades".
Las exigencias de la FIFA impiden hacer públicas todas las cuestiones relacionadas con la elección de Bilbao, pero Claver ha destacado que la prioridad municipal es "defender los intereses" de la villa, y que el Mundial 2030 "no llegará a Bilbao a cualquier precio ni bajo cualquier condición". Además, incidió en la "capacidad, experiencia y fama" de la capital vizcaína para albergar eventos internacionales, como las finales europeas de rugby celebradas en mayo en San Mamés.




