El nuevo responsable de la entidad, tras su elección por parte de la Asamblea General, ha expresado su compromiso con la labor sustentada durante los últimos 35 años por la dirección anterior. Ha enfatizado la importancia de mantener el carácter público-privado de la asociación.
“"En su propio ADN es una asociación público-privada. Por lo tanto, tenemos que intentar seguir como hasta ahora."
La estrategia hasta 2050 ya está diseñada para los próximos años. El nuevo presidente es consciente de la necesidad de “adaptarse a las nuevas circunstancias”, a pesar de los cambios geopolíticos que se están produciendo a nivel internacional, y se muestra “optimista” de cara al futuro.
La premisa de asentar a Bilbao como el epicentro de toda la actividad económica del arco Atlántico es un objetivo clave, instando a convertir la capital vizcaína en el polo principal. “Desde la zona norte de Portugal hasta Burdeos, siendo Bilbao el punto aglutinador”, ha subrayado.
La ciudad se concibe como eje vertebrador, sin dejar de lado la ría. Por ello, el futuro también implica reactivar terrenos en los márgenes del estuario, tanto para uso industrial como residencial. “Hay proyectos logísticos en los antiguos terrenos de La Naval. En Zorrotzaurre, además de viviendas, se están diseñando espacios para desarrollos empresariales”, ha insistido, destacando la necesidad del sector industrial para el crecimiento continuo de Bizkaia y Bilbao.
El nuevo presidente cuenta con una amplia trayectoria profesional. Fue gerente de DEIA entre 1992 y 1997, y posteriormente administrador único de Operadora Logística de Tránsitos Internacionales hasta 2007. Ese año, asumió el puesto de consejero delegado de Bergé Logística, donde permaneció hasta 2023. Actualmente, ocupa cargos en los consejos de administración de Bergé y Talgo, y es miembro de la Asamblea General de Cebek.




