El antiguo edificio de viviendas de funcionarios de la cárcel de Basauri será convertido en un centro de inserción social por el Gobierno vasco. Este recurso estará dirigido a reclusos en tercer grado o régimen abierto, y se replicarán centros similares en Gipuzkoa y Araba. El centro de Zubieta se inaugurará próximamente.
Alfonso Gómez, viceconsejero de Justicia y Derechos Humanos, justifica el modelo: "El modelo penitenciario vasco tiende hacia la reinserción". Los nuevos centros servirán para "hacer el tránsito a la sociedad". Algunos reclusos de la cárcel de Basauri no tienen dónde residir al obtener el tercer grado, por lo que estos equipamientos serán más similares a la vida fuera de prisión.
El centro contará con una entrada independiente, aunque formará parte de las instalaciones penitenciarias de Basauri. Inicialmente se plantean 16 habitaciones-celdas: catorce dobles y dos para personas con movilidad reducida. El edificio, de 2.400 metros cuadrados, se encuentra parcialmente en desuso.
El actual edificio será demolido y se construirá uno nuevo que cubra las necesidades actuales. El nuevo proyecto incluirá una zona ocupacional con biblioteca, dos aulas, gimnasio, lavandería, área sanitaria y oficinas, entre otros. El acceso exterior se realizará a través de un puesto de control con sistemas de seguridad.
Además, se contratarán equipos especializados para ayudar a los reclusos en su reinserción social. Las empresas tienen hasta el día 25 para presentar sus propuestas, con un presupuesto de 363.000 euros (IVA incluido).




