La futura pasarela 'All Iron', la gran apuesta de la Diputación Foral de Bizkaia para conectar a pie y en bicicleta Barakaldo y Erandio, ya empieza a dibujarse sobre la Ría. La infraestructura, con una inversión de 37 millones de euros, ha vivido este martes uno de sus hitos más visibles con la colocación del primer tramo del tablero.
La pieza, llegada de madrugada desde Vitoria en un transporte especial coordinado por la Ertzaintza, ha sido izada mediante dos grandes grúas. La maniobra ha permitido comprobar la complejidad de una obra que se desarrolla en pleno entorno portuario, elevando un voladizo lateral de 15 toneladas y el cajón estructural principal de 50 toneladas, ambos de 32 metros de longitud, con precisión milimétrica.
“"El montaje de la pasarela es probablemente una de las fases más espectaculares del proceso. Estamos hablando de una infraestructura muy exigente desde el punto de vista técnico."
La pasarela tendrá una longitud total de 352 metros y seis metros de anchura, repartidos entre una vía ciclista y un itinerario peatonal. Su elemento más singular será el vano central móvil de 60 metros, capaz de girar para permitir el paso de grandes embarcaciones por el canal navegable de la ría.
La instalación requiere trabajar sobre el agua, el fango y las mareas cambiantes de la ría. Los ingenieros han destacado la dificultad de la operación, que obliga a bombear agua para mejorar la visibilidad de los buzos en los trabajos submarinos.
La obra debe coordinarse permanentemente con la actividad portuaria y el tráfico marítimo. La estructura se ha dividido en diez tramos para facilitar su fabricación y transporte, y se prevé instalar aproximadamente una pieza al mes, con el objetivo de finalizar los trabajos de montaje para el verano de 2027.
Una vez finalizada, la pasarela conectará directamente las redes ciclables de ambas márgenes, facilitando los desplazamientos a pie y en bicicleta entre Barakaldo y Erandio, y enlazando además con el metro y el ferrocarril. Sus dos grandes velas móviles aspiran a convertirse en una nueva imagen reconocible del paisaje de la ría.




