Para evaluar el posible impacto de una instalación de acuicultura en su entorno, investigadores de AZTI han llevado a cabo el proyecto FATUNAMON, con el apoyo de la Diputación Foral de Gipuzkoa. El objetivo ha sido valorar la situación ecológica alrededor de la instalación Itsas Balfegó, concretamente la calidad del agua y el estado de los sedimentos marinos, utilizando la técnica de ADN ambiental.
La idea principal es que todos los seres vivos dejan rastros de material genético en el medio. Analizando ese ADN presente en el agua o en los sedimentos, se puede obtener información sobre las comunidades biológicas de una zona, sin necesidad de identificar uno por uno todos los organismos al microscopio. En el proyecto FATUNAMON, esta información genética se combinó con modelos oceanográficos que reproducen la circulación del agua, para interpretar mejor lo que ocurría alrededor de la instalación y evaluar el estado ambiental de los sedimentos.
Los distintos análisis apuntaron en la misma dirección: durante su primer año de actividad, Itsas Balfegó tuvo un impacto ambiental muy reducido. Los sedimentos próximos mantuvieron una calidad acorde con las condiciones naturales de la zona y los resultados coincidieron con los obtenidos mediante el seguimiento convencional de los macroinvertebrados que viven en el fondo marino.
El proyecto también mostró que los indicadores microbianos basados en ADN, desarrollados a partir de datos del propio estudio y de información procedente de la acuicultura de salmón, pueden aplicarse al seguimiento de instalaciones de engorde de atún en mar abierto. El resultado es positivo, pero todavía no definitivo. Durante el periodo estudiado, la producción fue inferior a la prevista para los próximos años. Será necesario repetir los análisis cuando aumente la actividad para comprobar si la situación se mantiene.
La importancia de FATUNAMON no está solo en lo que revela sobre esta instalación concreta. También abre la puerta a incorporar el ADN ambiental como herramienta de seguimiento de la acuicultura en mar abierto, ofreciendo al sector y a las administraciones una nueva forma de conocer qué está ocurriendo en el ecosistema.




