Los organizadores destacan que, aunque es difícil precisar cuándo una costumbre se convierte en tradición, esta décima edición consolida la Subida a Izazpi como una carrera popular bien arraigada. Sus raíces son mucho más antiguas, remontándose a una apuesta realizada en 1978 entre Jose Antonio Aranzadi, de Ezkio, y Joxe Aierbe, de Ataun.
La carrera ha perdurado desde que fue recuperada en 2016 por la comisión de fiestas de San Miguel y, posteriormente, se le dio continuidad en colaboración con el club deportivo EzkiOn MartxaN. La edición de este domingo, una carrera de montaña que comienza cerca del albergue Argindegi, llega a la cima de Izazpi y regresa al punto de partida, representa “un aniversario redondo para una prueba que estuvo en peligro de desaparecer”.
El récord de esta carrera data del siglo XX, establecido en 1982 por Pello Garin, de Zizurkil, con un tiempo de 31 minutos y 26 segundos. En 2017, Aritz Egea estuvo muy cerca de superarlo, pero necesitó 18 segundos más para completar los 6,3 kilómetros de la prueba. El desafío de llevar esa marca al siglo XXI sigue vigente, y este año la organización ha reservado un premio de 500 euros para quien logre mejorar ese tiempo.
Las inscripciones para la prueba aún están abiertas en la web kirolzale.eus. El ganador recibirá una txapela y un premio de 150 euros, y los que completen el podio también tendrán un trofeo. Los primeros corredores de Ezkio también serán premiados. La prueba comenzará a las 12:00 del mediodía, y una carrera infantil se realizará una hora antes, a las 11:00. A los participantes adultos se les entregará un dorsal y una camiseta, y a los más jóvenes una mochila.




