Este año, 17.654 cabezas de ganado tienen permiso para pastar en los pastos de la sierra de Aralar, de las cuales 15.112 son ovejas. Un total de 150 ganaderos cuentan con autorización, y de estos, 61 (40,7%) poseen la calificación de ATP (Agricultor a Título Principal). Esta categoría indica que obtienen más del 50% de su renta de la actividad agraria y dedican más de la mitad de su tiempo de trabajo a labores agrícolas.
El informe señala que los ganaderos con calificación ATP, aunque no son la mayoría en número, representan la principal carga ganadera. La intensidad de carga de UGM/ha (Unidad de Ganado Mayor por hectárea) es de 0,80, cifra que la mancomunidad considera “moderada”.
En cuanto al perfil de los ganaderos, de los 150 autorizados, 46 son mujeres, 87 hombres y 16 son asociaciones civiles. Por especies, las ovejas son las principales usuarias de los pastos de montaña, tanto en número como en carga UGM. Sin embargo, la evolución muestra que el número de ovejas está disminuyendo año tras año. El número de vacas y yeguas, por otro lado, está en aumento, y aunque la carga de cabras es pequeña, su número también ha crecido desde 2024.
Según la interpretación de la mancomunidad, los pastos de Enirio-Aralar no están sobrecargados en general, y se puede concluir que la gestión es sostenible. No obstante, advierten que “en algunas zonas y fechas concretas pueden surgir sobrecargas”, siendo las ovejas las que generan la “presión principal”, aunque su distribución es equilibrada.




