Aumentan las tasas de alumnos vulnerables en la lucha contra la segregación

El Gobierno Vasco reconoce que la distribución desigual de alumnos extranjeros o de bajo nivel socioeconómico es el principal factor de segregación en Euskadi.

Imagen genérica de un aula con una pila de libros, representando el contexto educativo.
IA

Imagen genérica de un aula con una pila de libros, representando el contexto educativo.

El Departamento de Educación del Gobierno Vasco ha actualizado los índices de vulnerabilidad de los alumnos, revelando que municipios como Urretxu, Zumarraga, Eibar y Arrasate en Gipuzkoa presentan las tasas más altas, subrayando la urgencia de abordar la segregación educativa.

El Departamento de Educación del Gobierno Vasco ha actualizado recientemente los índices de vulnerabilidad registrados en las distintas áreas de influencia de matriculación para el alumnado de la etapa de Infantil (de 2 a 6 años). Los nuevos datos, calculados mediante este indicador diseñado hace tres años por el Instituto Vasco de Evaluación e Investigación Educativa (ISEI-IVEI), revelan que las mayores tasas de alumnado vulnerable en Gipuzkoa se concentran en los municipios de Urretxu-Zumarraga, Eibar, Arrasate, Beasain y Azkoitia.
En estas localidades, las tasas de alumnado vulnerable en las aulas de 2, 3, 4 y 5 años oscilan entre el 30% y el 40%. Esto significa que casi cuatro de cada diez niños en estas zonas se encuentran en desventaja educativa. El caso del área de influencia de Urretxu-Zumarraga es el más notable, con tres centros educativos y una tasa de 38,46 alumnos vulnerables por cada 100 niños nacidos en 2023. Esta cifra ha aumentado respecto al año anterior. Eibar (37,84%), Arrasate (34,31%), Azkoitia (33,78%) y Beasain (30,48%) también presentan algunas de las tasas más altas en el País Vasco, aunque Sestao, en Bizkaia, lidera con un 42,41%.

"El reparto desigual de alumnos extranjeros o de nivel socioeconómico bajo es el principal factor de segregación en Euskadi."

Departamento de Educación
La creciente presencia de alumnado inmigrante o de origen migrante en las aulas vascas y el hecho de que tres de cada cuatro menores que llegan con el curso empezado sean extranjeros son dos de los factores detrás de estas elevadas tasas de precariedad. Se considera vulnerable a un alumno que reúne una o varias características como necesidades educativas especiales, retraso madurativo, desconocimiento grave de la lengua de aprendizaje o una situación socioeducativa vulnerable. Sin embargo, en la etapa de admisión, el indicador se centra en la vulnerabilidad socioeconómica, ya que en edades tempranas la situación familiar es la fuente más fiable de información.
Tras la pandemia, especialistas del ISEI-IVEI desarrollaron un cuestionario para las familias que solicitan plaza escolar, recopilando información sobre el nivel educativo y profesional de los progenitores, la cantidad de libros en casa, el acceso a internet y otros recursos. Las respuestas se agrupan en cinco variables, y se considera vulnerable al niño que se encuentra por debajo del percentil 15 (el 15% con menor índice socioeconómico). Una de las principales conclusiones del ISEI-IVEI es que la segregación socioeconómica es la forma más extendida de segregación en Euskadi, y los centros con mayor concentración de alumnado vulnerable presentan peores resultados educativos.
Esta estrategia se presentó a finales de 2022 con el objetivo de combatir la segregación escolar en el País Vasco, proponiendo un reparto igualitario de estudiantes en situaciones desfavorecidas entre la red pública y concertada. Sin embargo, existen voces críticas dentro de la comunidad educativa vasca que denuncian una "pequeña trampa" en el decreto del nuevo mecanismo de admisión, que obliga a los colegios a aplicar un diferencial de 10 puntos cuando la distancia entre el índice de vulnerabilidad del centro y el del área de influencia supera los 10 puntos porcentuales.