Los trabajadores de la incineradora de Zubieta anuncian huelga y movilizaciones en mayo

Reclaman condiciones laborales dignas y un convenio de empresa específico, con paros los días 12, 19 y 26 de mayo.

Trabajadores manifestándose frente a la Diputación Foral de Gipuzkoa.
IA

Trabajadores manifestándose frente a la Diputación Foral de Gipuzkoa.

Los trabajadores de la incineradora de Zubieta realizarán huelga los días 12, 19 y 26 de mayo, y se movilizarán frente a la sede de la Diputación Foral de Gipuzkoa para exigir condiciones laborales dignas.

Según ha informado el sindicato LAB, los empleados continúan su lucha tras un año de reuniones y cuatro meses de movilizaciones. Denuncian que las empresas Ekobal y Ekondakin no muestran voluntad para avanzar hacia un convenio de empresa, y critican la continua irresponsabilidad de GHK y la Diputación Foral de Gipuzkoa.

"El Convenio Colectivo de Limpieza Viaria de Gipuzkoa no regula las características específicas de la planta incineradora de Zubieta, que funciona de manera similar a una planta industrial. No regula el sistema de turnos de 24 horas y 7 días a la semana, ni un servicio de retén diario que intentan implementar en el departamento de mantenimiento, y mucho menos el riesgo biológico que sufren los trabajadores a diario."

Un portavoz del sindicato LAB
Por esta razón, los trabajadores de la incineradora de Zubieta buscan acordar un convenio de empresa que regule sus condiciones laborales específicas. Los empleados forman parte de una compleja red empresarial: Ekondakin es la empresa concesionaria del contrato público, y esta, a su vez, subcontrata a Ekobal para trabajar en la incineradora. Ambas empresas son uniones temporales de empresas con participación de la gran empresa Urbaser.
Las movilizaciones se han llevado a cabo desde principios de año, incluyendo dos mañanas de abril frente a la sede de la Diputación Foral de Gipuzkoa. Previamente, también realizaron manifestaciones en el centro de trabajo de Zubieta y hasta la gasolinera de Bugati. Los trabajadores han denunciado desde el inicio la falta de voluntad de las empresas para negociar condiciones laborales dignas.