Las nuevas solicitudes para acceder a los centros de día para mayores en Gipuzkoa han aumentado un 51,8% en la última década, batiendo récords el año pasado con 1.406 peticiones. En una sociedad cada vez más envejecida, los apoyos para los cuidados se han convertido en una pieza clave para las familias con dependientes, y los centros de día son un recurso imprescindible, especialmente considerando que más de ocho de cada diez personas prefieren envejecer en sus hogares.
Actualmente, 374 mayores se encuentran en lista de espera para obtener una plaza en un centro de día del territorio, según datos del Departamento de Cuidados y Políticas Sociales. De ellos, 100 ya tienen plaza asignada o reservada, aunque aún no la utilizan.
El envejecimiento poblacional impacta directamente en el uso de recursos sociales como los centros de día o las residencias. Aunque estas últimas son las más utilizadas en Gipuzkoa con más de 5.000 plazas, la Diputación ha registrado un aumento de interés en los centros diurnos. Tras una caída durante la pandemia, las solicitudes han ido en aumento desde 2021, superando las mil en 2022 y alcanzando las 1.406 el año pasado. El tiempo medio de espera para conseguir una plaza es actualmente de 125 días, es decir, cuatro meses.
Expertos como Javier Yanguas, especialista en geriatría, relacionan este aumento de la demanda con la 'presión demográfica'. Sin embargo, otros motivos explican la subida: más del 85% de los guipuzcoanos desea envejecer en su domicilio, y los centros de día ofrecen esa posibilidad. Además, 'permiten al cuidador familiar compatibilizar el cuidado con su vida personal'.
Para acceder a estos servicios es necesario tener un mínimo de 65 años. La edad media de los usuarios en el territorio es de 84,7 años, siendo ligeramente superior en mujeres (85,3 años) que en hombres (83,13 años). Actualmente, el 72% de los usuarios son mujeres (1.138) frente al 28% de hombres (437). La enfermera Violeta Barquín, del centro Nuestra Señora de Las Mercedes de Hurkoa, señala que la mayor esperanza de vida de las mujeres y el rol histórico de cuidadoras principales explican esta diferencia.
El perfil del usuario de los centros de día en Gipuzkoa es, por tanto, mayoritariamente femenino, de cerca de 85 años. En cuanto al grado de dependencia, predominan los de grado II (44,9%), seguidos por los de grado III (30,75%) y, en menor medida, los de grado I (24,35%).
La mayoría de los usuarios acuden de lunes a viernes, pero 43 de los 65 centros de día existentes en Gipuzkoa ofrecen también atención los sábados y domingos. Las plazas disponibles son 1.641 entre semana y 753 los fines de semana. Barquín indica que el servicio de fin de semana es 'más desconocido' y menos solicitado, a pesar de que podría ser útil para cuidadores que trabajan entre semana.
Al igual que las residencias, los centros de día están inmersos en la transformación hacia un nuevo modelo de cuidados 'basado en la personalización, innovación y conexión con la comunidad', según el Departamento de Cuidados y Políticas Sociales. Adaptar servicios, recursos y espacios es clave, y el entorno debe 'favorecer el bienestar' de los usuarios. El nuevo centro de envejecimiento Adinberri en Pasaia es un ejemplo de esta adaptación.




