Centro Ardatz: Los "ojos" que coordinan las emergencias en Gipuzkoa

El centro Ardatz de la Ertzaintza en Oiartzun gestiona 222 avisos diarios para garantizar la seguridad ciudadana.

Imagen genérica: Interior de un centro de emergencias con múltiples pantallas y agentes.
IA

Imagen genérica: Interior de un centro de emergencias con múltiples pantallas y agentes.

El centro Ardatz de la Ertzaintza en Oiartzun es el núcleo de coordinación de llamadas de emergencia en Gipuzkoa, gestionando 222 avisos diarios.

El centro Ardatz de la Ertzaintza en Oiartzun es el epicentro de la gestión de emergencias en Gipuzkoa, manejando un promedio de 222 avisos diarios. Desde accidentes de tráfico hasta rescates en montaña, esta unidad, a menudo invisible para el público, actúa como los "ojos" de los agentes en la calle, controlando toda la actividad.
Urko Errandonea, jefe de unidad de Ardatz Gipuzkoa, destaca que el centro representa el eje central de la Ertzaintza. "Todo lo que sucede en la calle pasa por aquí", afirma, refiriéndose a la coordinación de helicópteros de rescate, patrullas de intervención y ambulancias.
La sala de operaciones bulle con actividad constante, equipada con pantallas gigantes de cámaras de tráfico y comunicaciones directas entre agentes. Un equipo de 80 personas trabaja en turnos para garantizar la cobertura las 24 horas del día, los 365 días del año, asegurando una respuesta rápida y eficaz ante cualquier incidencia.
El centro tiene la capacidad de movilizar una amplia gama de recursos, incluyendo ambulancias, helicópteros y servicios forenses, según la necesidad del incidente. Errandonea subraya que "no hay recurso movilizado para una actuación que Ardatz desconozca", complementando la información de primera mano de los agentes en el terreno.
En los últimos tres años, el centro Ardatz ha gestionado un total de 240.955 llamadas en Gipuzkoa. De estas, 54.743 fueron clasificadas como "urgentes", representando aproximadamente el 22%. Errandonea explica que la priorización de las emergencias se basa en la gravedad del incidente y en un "factor humano y subjetivo" evaluado por los agentes formados para ello.