El festival gastronómico Enkarterri Fest de Zalla ha sido un gran éxito, atrayendo a cientos de visitantes. El evento ha ofrecido degustaciones, talleres y una amplia variedad de productos locales, destacando la gastronomía y el trabajo de los productores de la zona.
Ana Mari Llaguno, nacida en Arzentales y casada en Otxaran, es una apasionada de la cebolla morada. Siguiendo el oficio de sus suegros, Flora y Leandro, comenzó a cultivar la cebolla y a venderla en mercados. "Es un producto autóctono y muy trabajado. Se estaba olvidando en las huertas de Las Encartaciones, así que decidí recuperarlo para que no se perdiera", explica Llaguno, quien sigue transmitiendo las bondades de la cebolla con orgullo.
Lo que hace quince años comenzó como un discreto evento para dar a conocer el producto, hoy se ha convertido en una gran fiesta gastronómica. El Enkarterri Fest, patrocinado por EL CORREO, es uno de los principales eventos gastronómicos de Las Encartaciones. Un año más, ha vuelto a congregar a cientos de personas para degustar las delicias de la tierra.
La cebolla morada de Zalla es "un emblema, un tesoro del municipio", según los vecinos. Aunque su cosecha principal es en verano, se puede disfrutar durante todo el año. Tiene una carne dulce y sabrosa, y apenas pica.
“"Sirve para ensaladas, sopas, asados, guisos... ¡Y hasta postres! Para todo, vamos"
Desde primera hora de la mañana, los jardines del Ayuntamiento de Zalla se han llenado de puestos. "Es una tradición. La cebolla morada se conoce en Cantabria, Castilla y León... Su fama se ha extendido. ¡Los cocineros hacen lo que les da la gana con ella!", comentan los vecinos Luis Bortedo, Manuel Izquierdo y Madalen González.
El evento, además de poner en valor los productos, subraya la importancia del "kilómetro cero". "La gente cada vez está más concienciada de la importancia de comprar cerca. No nos vale cualquier cosa, creo que se valora lo que está hecho de manera artesanal", afirma Teresa Gaminde, responsable del puesto 'Sin Ley Foods'.
Este año, la Cofradía de la Putxera de Balmaseda ha sido nombrada embajadora de la cebolla morada. "El producto de Enkarterri tiene un valor añadido, muy vinculado a la tierra, a la artesanía y al trabajo de los baserritarras", elogia Jokin Salaberri, miembro de la cofradía.
Jóvenes emprendedores también han estado presentes. Alexander Rodríguez, de 30 años, cultiva horticultura ecológica con el proyecto Sustrai Biziak Amalurra. "Es importante consumir lo que nos da la tierra y poner en valor lo local", dice. Laura Fernández, de 27 años, continúa con el proyecto de pan artesano Crosta, iniciado por sus padres hace 32 años, junto a su hermana.
La feria también ha rendido homenaje a León, con la presencia de la asociación Cuatro Valles y El Bierzo, que han ofrecido botillo, cecina, carnes de montaña, vinos de Mencía y otros productos. También ha habido varios 'gastro lugares' para degustar cerveza, tacos, marisco, sidra, chorizo, focaccia y sushi, entre otros.
Se han organizado talleres infantiles para elaborar pizzas, tortitas de chorizo, talos, hamburguesas y pastel de banana. "Venimos todos los años a probar los productos, ¡no nos lo perdemos! Además, es una manera de reencontrarte con vecinos y amigos", comentan Guillermo y su familia.




