La imagen de un relevante funcionario de la Monarquía Hispánica, natural de Elorrio, ha sido rescatada del olvido. Tras una intervención técnica realizada en Altea, el lienzo ha recuperado su apariencia original, eliminando las modificaciones que durante siglos habían alterado las facciones del personaje representado.
El hallazgo ha permitido identificar a un hombre de unos 35 años con rasgos marcados, alejándose de la versión idealizada que se conservaba anteriormente. Los especialistas sitúan la autoría de la obra en el entorno artístico de Miguel Jacinto Meléndez, uno de los retratistas más influyentes del cambio de siglo.
El protagonista de este retrato desempeñó cargos de alta responsabilidad, incluyendo funciones en la Secretaría de Guerra y en la Capitanía General de las Galeras de Nápoles. Su trayectoria refleja la capacidad de las familias de Elorrio para integrarse en las estructuras de poder de la época durante el reinado de Carlos II.




