Como dijo Xalbador, si el pueblo es el cuerpo y el idioma el corazón, es fundamental generar las pulsaciones que pongan en marcha el corazón. El proceso de recuperación del euskera no se puede entender sin la contribución de Aresketa y las demás ikastolas, que durante las últimas décadas han formado no solo hablantes activos y conscientes, sino también ciudadanos para construir un pueblo más justo, igualitario y cooperativo basado en valores.
Al igual que los soñadores que pusieron en marcha Aresketa en 1977, medio siglo después, miran con orgullo el proyecto educativo surgido de aquel sueño y las pulsaciones generadas gracias a la ikastola, que han ayudado a dar latidos al corazón que ha movido el cuerpo del País Vasco. Los soñadores de entonces creen que el proyecto iniciado en las salas del grupo Mendiko Lagunak sigue siendo necesario.
“"Todavía es necesario Aresketa, todavía es necesario el movimiento de las ikastolas conectadas en todo el País Vasco"
El Consejo del Mundo del Euskera (Euskalgintzaren Kontseilua) ha recordado repetidamente que el euskera necesita un nuevo impulso. Los datos y la arremetida que se alimenta desde varios frentes generan preocupación, por lo que es más necesario que nunca crear las pulsaciones que generen latidos para (re)activar el corazón, desde Amurrio hasta Tudela, de Balmaseda a Sopuerta. Por eso, es necesario Aresketa y el movimiento de las ikastolas conectadas en todo el País Vasco.
Como dice la canción de Araba Euskaraz de este año: no olvidemos nuestro viaje, unamos la voluntad y el coraje. Aresketa quiere seguir el camino iniciado por los soñadores de entonces, y el domingo daremos entre todos un impulso al proyecto de la ikastola, reflejando nuestro coraje y voluntad.
Nos llega el fin de semana de la (re)activación, y por ello, llenemos el sábado las calles de Pamplona y el domingo Amurrio. Que cada uno de nosotros se convierta en la pulsación que revitalizará el euskera, que revitalizará el idioma, el corazón de nuestro pueblo.
Paul Bilbao, director de la ikastola Armentia.




