Errenteria se ha sumado al proyecto Altxa Burua, una red creada para hacer frente al uso del teléfono móvil en jóvenes. Esta iniciativa, ya instalada en los centros educativos de la localidad, ha sido impulsada por padres y madres del alumnado con el objetivo de concienciar sobre el uso de los dispositivos.
El uso de las pantallas es una realidad cotidiana, pero la temprana edad de acceso a los móviles puede tener impactos negativos. Conscientes de ello, algunos padres y madres de Errenteria han puesto en marcha el proyecto 'Altxa Burua'. La idea comenzó a gestarse en grupos de padres y madres que se reunían en el seno de las comunidades escolares de los diferentes centros educativos.
Tras compartir información sobre sus hijos e hijas y las pantallas, los progenitores vieron la importancia de conocer lo que se hacía en otras comunidades educativas. Por ello, decidieron extender el proyecto a nivel local, presentando una propuesta de trabajo conjunto al Ayuntamiento.
«Poco a poco, paso a paso y tras varias reuniones, pusimos en marcha el grupo Altxa Burua Errenteria», explica Garazi Urdanpilleta, madre de Orereta Ikastola. Asimismo, la concejala de educación, Itsaso Cruz, quien también asistió a la presentación, destaca que «hemos decidido salir a la plaza porque consideramos que tenemos la madurez suficiente para presentarnos y dar a conocer la primera campaña que queremos lanzar en el municipio».
Respecto a las edades del alumnado al que se dirige el proyecto, Urdanpilleta señala que «hay de todas las edades». Desde primaria hasta secundaria, «el uso del móvil se ha extendido tanto que afecta a jóvenes de distintas franjas». En este sentido, «consideramos que la formación y la sensibilización son fundamentales, por lo que, a través de diversas iniciativas, hemos abordado el impacto de las pantallas en el desarrollo y la salud de los hijos e hijas».
Entre estas acciones, destacan las sesiones organizadas con la educadora familiar Miren Ros. «La primera sesión se dirigió a las familias y, además de información, se proporcionaron herramientas para mejorar el uso de la tecnología entre los padres y madres, ya que ellos son los modelos para los niños y niñas». Posteriormente, el alumnado de cuarto de Primaria de todos los centros educativos del municipio ha recibido una sesión formativa, y finalmente, «se ha realizado una última reunión con las familias en la que se han compartido algunas conclusiones», afirman.
Tras observar lo que ocurre detrás de las pantallas, «nuestra preocupación aumentó», afirman varios familiares. Entre los casos preocupantes, destaca el uso excesivo del teléfono. «Muchos alumnos acceden a la habitación con el teléfono por la noche y algunos lo tienen debajo de la almohada mientras duermen», lamentan. Del mismo modo, han observado que algunos acceden a juegos «no adecuados para su edad»; muchos de ellos, antes de ir al colegio, están frente a la pantalla, se dedican a juegos muy agresivos y luego no son capaces de prestar atención en clase».
Por otro lado, también se han encontrado con casos en los que personas desconocidas han contactado con sus hijos a través de la red, algo que «no es normal».
Ante esta situación, desde Altxa Burua Errenteria tenían claro que había que actuar. Con entusiasmo y esfuerzo, han lanzado su primera campaña bajo el lema 'Gurea erabil dezakezu' (Puedes usar el nuestro). «Se trata de una iniciativa que tiene como fin poner a disposición de las familias los teléfonos tanto de los edificios municipales como de los comercios del municipio. Así, de momento, los niños y jóvenes podrán utilizar el teléfono de los edificios públicos de la localidad cuando lo necesiten», destaca Urdanpilleta.
Por el momento, la campaña comienza con los equipamientos públicos, pero el objetivo es extenderla a otros comercios de la localidad. Altxa Burua Errenteria seguirá trabajando para conseguirlo. Los equipamientos y establecimientos participantes en la campaña tendrán una pegatina identificativa con la frase «Gurea erabil dezakezu», y persiguen varios objetivos.
Entre ellos, destacan reducir la necesidad de utilizar el móvil o el reloj para hacer una llamada, conseguir que los niños utilicen el espacio público y conozcan sus barrios, y, por último, fortalecer el apoyo, respaldo y coordinación entre los miembros de la comunidad.




