Un suceso ocurrido ayer por la tarde-noche en un domicilio de la calle Urbasa de Errenteria generó un amplio dispositivo de Ertzaintza, Policía Local y bomberos. Un varón de unos 50 años comenzó a lanzar objetos y muebles desde su vivienda, amenazando con quemar el piso, lo que causó alarma entre los vecinos y mantuvo la situación tensa hasta cerca de la medianoche.
Los incidentes se iniciaron sobre las 19:30 horas, cuando el hombre, que no reside habitualmente en el domicilio, llegó y comenzó a gritar y a lanzar objetos desde la ventana del tercer piso. Según testigos, uno de los platos lanzados impactó en el brazo de un joven que se encontraba en la plaza.
Tras la llegada de la Ertzaintza, se cortaron los accesos a la calle y se desplegó un operativo que incluyó a bomberos y sanitarios. Debido a las amenazas de incendio, los bomberos procedieron a cortar el suministro de gas de todo el edificio hasta la resolución de la intervención.
La tensión aumentó sobre las 21:00 horas con la llegada de la madre del implicado, a quien el hombre insultaba y exigía que vendiera el piso. Se escucharon gritos de auxilio de la mujer desde el interior. Tras casi tres horas, la unidad de intervención de la Ertzaintza accedió a la vivienda y detuvo al varón, de 52 años. Previamente, se colocó una colchoneta bajo el balcón ante la amenaza de que se arrojara.
Al parecer, el detenido tiene antecedentes conflictivos. Vecinos indicaron que «ha estado varias veces en la cárcel». La Ertzaintza confirmó que al hombre le constan 26 detenciones anteriores y ha sido investigado en 55 ocasiones.
Los recursos policiales establecieron un perímetro de seguridad que se extendió a las calles adyacentes y al parque trasero del edificio.




