El grupo se desvinculó de Orbeldi para desarrollar una línea de trabajo centrada en la danza contemporánea. Esta autonomía les permite priorizar los movimientos orgánicos y la improvisación frente a las estructuras de la danza tradicional.
En sus sesiones, no buscan coreografías cerradas, sino explorar el lenguaje corporal. Inspirados por la obra del artista Zumeta, los integrantes trabajan para perder la timidez y disfrutar de la libertad de movimiento.
La muestra se plantea como una devolución a la comunidad. Según los miembros del colectivo, la danza contemporánea no se limita a reglas estrictas, sino que es un proceso de experimentación que fomenta la creatividad individual.




