EHU, LAB y BC3 proponen un modelo energético público y sostenible para 2050 en Euskadi

La investigación sugiere reducir el consumo energético un 51% y aumentar la generación renovable local un 386% para alcanzar la autosuficiencia.

Imagen genérica que representa la transición a energías renovables en un paisaje vasco.
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Imagen genérica que representa la transición a energías renovables en un paisaje vasco.

La Universidad del País Vasco (UPV/EHU), el sindicato LAB y el centro de investigación BC3 han presentado un modelo energético para 2050 que busca la autosuficiencia, independencia y justicia energética en Euskadi.

La Universidad del País Vasco (UPV/EHU), el sindicato LAB y el centro de investigación BC3 han propuesto un nuevo modelo energético para 2050 con el objetivo de lograr la autosuficiencia, independencia y justicia energética en el País Vasco. Según una investigación publicada en la revista Utilities Policy, sería necesario reducir el consumo energético un 51% y aumentar la generación local de energía renovable un 386%.
El estudio, llevado a cabo por los investigadores Ortzi Akizu y Erlantz Lizundia (grupo LCTG de la UPV/EHU), Martin Lallana (LAB) y Unai Pascual (BC3), busca promover el debate sobre el modelo energético actual. Esta propuesta, que abarca todo el País Vasco, se ha elaborado utilizando datos del País Vasco francés, la Comunidad Autónoma del País Vasco y la Comunidad Foral de Navarra.
El País Vasco es una de las regiones europeas con mayor dependencia de los combustibles fósiles, ya que el 79% de la energía que consume proviene del petróleo y el gas. El modelo de transición propuesto por la investigación prevé una reducción del consumo energético del 51% mediante la adopción de medidas sectoriales, como una reducción del 80% en la transformación de energía, del 61% en el transporte, del 30% en la industria y del 50% en el consumo térmico de las viviendas.
Para lograrlo, la generación de energía renovable debería aumentar un 386%, instalando una potencia de 37 GW, mediante parques eólicos y fotovoltaicos en tejados y terrenos no productivos. Además, se propone que el 65% de la energía sea de propiedad pública, destinando el 2,6% del presupuesto nacional hasta 2050.
Los investigadores subrayan que la transición energética no sería justa si no fuera pública y renovable. Esto requeriría establecer garantías públicas democráticas y justas para proteger el tejido socioecológico del territorio y hacer frente a la tendencia de las empresas a adquirir tierras.
El sindicato LAB consideró necesaria la elaboración de un nuevo modelo energético, y la UPV/EHU y BC3 se han sumado a este esfuerzo. Ahora es el momento de abrir un debate sobre cómo impulsar la transición energética de la sociedad, tanto a nivel empresarial como institucional e individual.
Información elaborada a partir de la fuente oficial: Cristina Enea Fundazioa (07/10/2026)