La Escuela Profesional de Aretxabaleta, la Mondragon Unibertsitatea, Arizmendi Ikastola y Bailara Elkartea celebraron un desayuno-tertulia en las instalaciones de ALE. Al encuentro asistieron representantes de centros educativos y empresas, y fue iTlent, el Instituto Vasco del Talento en Formación Profesional, quien dinamizó la jornada.
Ergiñe Urzelaik, miembro de iTlent, explicó que el objetivo de la reunión fue reflexionar sobre el perfil del futuro trabajador. "Lo que queremos es hacer una reflexión sobre el perfil del trabajador del futuro; qué tipo de trabajadores queremos, para impulsar lo que estamos trabajando desde los centros educativos, qué demandan las empresas y qué necesidades tienen, qué tipo de trabajadores prevén que se necesitarán", señaló.
Urzelaik destacó la importancia de este tipo de iniciativas: "Creemos que es necesario hacer este punto de reflexión en diferentes instituciones, así como crear estos pequeños encuentros para ello". Los participantes debatieron sobre el modelo de aprendizaje ETHAZI de Formación Profesional y el desarrollo de las competencias transversales que conlleva.
No obstante, la miembro de iTlent puso énfasis en la cuestión de los valores: "También hemos puesto sobre la mesa los valores, porque las competencias transversales no son suficientes sin valores. Hemos llegado a la reflexión sobre esos valores comunes; los valores de la sociedad, de la escuela y de las empresas". Urzelaik reconoció que es un tema profundo y que deberá seguir abordándose en el futuro, "no es fácil, es un tema profundo y conviene dar algunos pasos más. Al final, eso es lo que más nos importa a todos; a los profesores, a los directivos de empresa y a toda la sociedad. Queremos personas con valores éticos a nuestro lado, y hacia ahí vamos".
Nada más terminar el desayuno, Urzelaik hizo una valoración positiva de la iniciativa, aunque señaló que se quedó corta. "Ha ido muy bien. Parece que se ha quedado corto y algunos temas han quedado en el aire. Los hemos dejado para tratar en la próxima sesión. Son temas bastante profundos, hay mucha gente y al final estos momentos se quedan cortos". La miembro de iTlent considera que formatos como el desayuno-tertulia son enriquecedores: "Nos hemos puesto en grupos pequeños, y con eso aumentamos la participación, no solo a escuchar lo que dice otra persona. La reflexión personal se desarrolla por uno mismo, pero en este caso lo dirigimos a través de preguntas. Además, la reflexión no se queda en uno mismo, la compartimos, tanto en grupo pequeño como en grande, y eso es mucho más enriquecedor para todos".




