La ola de calor alcanzó su punto álgido el lunes, con una temperatura media de 31,7 grados en Arrasate. El valor máximo de la última semana se registró ayer al mediodía, alcanzando los 41,7 grados.
Desde el servicio de urgencias del Hospital de Debagoiena han señalado que el calor ha afectado notablemente a la población. Los grupos más vulnerables han sido las personas mayores, quienes viven solas y pacientes con patologías crónicas.
“"El nivel de atención requerido por pacientes con enfermedades ha aumentado, y los problemas de salud que hemos detectado han sido más mareos, pérdidas de conciencia, hipotensiones, desorientaciones y problemas derivados del calor en las enfermedades."
Para mitigar los efectos, los ayuntamientos de la comarca han habilitado refugios climáticos. En localidades como Arrasate y Eskoriatza se han modificado los programas festivos para evitar incidentes. En Aretxabaleta, el consistorio ha abierto las instalaciones deportivas y ha instalado hinchables acuáticos.




