El Ayuntamiento de Bergara ha declarado el municipio zona de mercado de vivienda tensionado, uniéndose a los 21 municipios vascos en esta situación. Esta medida busca mejorar el acceso a la vivienda y responder a las dificultades que enfrentan los ciudadanos, especialmente quienes buscan una vivienda de alquiler. El plan de acción asociado a la declaración establece medidas para limitar los precios del alquiler, aumentar la oferta asequible, movilizar viviendas vacías, impulsar la rehabilitación y mejorar la coordinación interinstitucional durante el periodo 2026-2028.
El viceconsejero de Vivienda, Miguel de los Toyos, se reunió la semana pasada con el alcalde Gorka Artola y el concejal de Urbanismo, Markel Azkargorta, para analizar la situación y las medidas del plan. También visitaron varios terrenos destinados a la construcción de viviendas protegidas, como la parcela municipal A17.1 (Artzamendi), y evaluaron las posibilidades en las áreas de los alrededores del instituto Miguel Altuna, así como las de Urteaga y la antigua Algodonera.
Actualmente, el precio medio del alquiler en Bergara ha aumentado un 21,5% en los últimos cinco años, y hay 470 expedientes activos en Etxebide, de los cuales el 86,6% corresponden a solicitantes de vivienda de alquiler. A esta alta demanda se suma el reducido parque de vivienda protegida y pública, que representa solo el 6,4% del total.
El alcalde, Gorka Artola, subrayó que el acceso a una vivienda digna es una de las principales preocupaciones ciudadanas y una prioridad para el Ayuntamiento. "Tenemos que trabajar para que quienes quieran desarrollar un proyecto de vida en Bergara tengan opciones reales de acceder a una vivienda a un precio asequible", afirmó.
El plan no propone una nueva expansión residencial a corto plazo, sino que plantea aprovechar mejor las oportunidades existentes para aumentar la oferta pública y protegida y reforzar la colaboración entre administraciones. Para ello, prevé acuerdos con el Gobierno Vasco y Visesa. Miguel de los Toyos señaló que "la declaración de zona tensionada nos da herramientas, pero lo importante es utilizarlas dentro de una estrategia realista, coordinada y ejecutable".
Se propone movilizar viviendas vacías, manteniendo los incentivos del programa Bizigune y estudiando medidas fiscales, así como impulsar la rehabilitación. Además, el plan facilita la conversión de locales en viviendas, el estudio de la segregación de caseríos y la posibilidad de segregar viviendas de gran tamaño.
El plan incluye medidas para mejorar la atención a las personas que necesitan una vivienda y la coordinación interinstitucional. En 2024, el 51,32% del gasto municipal en ayudas de emergencia social se destinó al alquiler. El objetivo es que cada vez más personas encuentren una vivienda adecuada y asequible en Bergara.




